Béisbol Cubano

Yadier Molina y Ariel Pestano: un choque entre dos estrellas once años después

El pasado viernes se abrió un nuevo capítulo para el beisbol latinoamericano con la inauguración del primer Campeonato Panamericano Sub 23, que es acogido por cuatro estadios panameños y tiene como principal incentivo la puesta en juego de cuatro boletos para el Campeonato Mundial de la categoría, que será efectuado el año próximo en una sede por definir. Como timoneles de las doce selecciones que intervienen en la justa istmeña aparecen algunos directores con muchas horas de vuelo en ese espinoso y polémico mundillo, mientras que otros prueban el sabor de los principiantes.

Entre los más avezados aparecen el manager panameño Raúl Domínguez, al frente del equipo Clase A fuerte de los Yankees de Nueva York;  Enrique “Che” Reyes, timonel mexicano, con 20 años de trayectoria y varios de ellos con jugadores de categorías inferiores y a nivel profesional y el estratega venezolano Carlos Moya, ex seleccionador de los Guerreros de Sucre en la Liga Nacional Bolivariana de Beisbol y uno de los que festejó el triunfo de su equipo ayer ante Cuba por la vía de la blanqueada.

Entre tanto, en el grupo de los directores inexpertos están dos que emulan fuertemente  por conducir a sus respectivos conjuntos al evento universal, además de ubicarlos en el podio de premiación.  Sin más ambages, son Yadier Molina, quien comanda al elenco de Puerto Rico, y Ariel Pestano, director de la escuadra cubana. Son dos de los más grandes receptores que ha parido el beisbol de todos los tiempos, uno exitoso en el beisbol rentado, el otro con una hoja de servicios de oro 22 en la pelota amateur. Como jugadores coincidieron dos veces en el I Clásico Mundial 2006 –en los respectivos partidos entre Cuba y Puerto Rico de la primera y segunda fase-, y ahora, en una vuelta fortuita, serán contrarios desde el alto mando, toda vez que ambos países están enrolados en la llave B.

Hasta el momento, ambos mentores tienen idéntica foja en la justa, pues sus discípulos han vencido par de veces y tropezado en una ocasión. Hoy los cubanos salen como favoritos ante la escuadra colombiana, mientras que los boricuas chocarán con los brasileños igualmente con la etiqueta de candidatos al triunfo, por lo que de cumplirse las cábalas, mañana las dos selecciones cerrarán su tránsito por la fase clasificatoria enfrentándose entre sí en horario vespertino y con semejante balance de victorias y derrotas.

Molina es un cátcher de 35 años que constituye un raro ejemplo en el mundo de la pelota por dos cuestiones: es algo extremadamente difícil de ver que un jugador en activo tome las riendas de la selección nacional de su país en un torneo importante, mientras que, en medio de un deporte mercantilizado hasta el último ápice, la fidelidad de Yadier con los Cardenales de San Luis durante sus 14 temporadas en las Grandes Ligas es una lección ejemplarizante y a la vez un tanto exótica. De hecho, este año el máscara acordó la extensión de su contrato hasta 2020 al menos, por lo que todo pinta para que la franquicia de San Luis sea su fiel novia por casi 20 abriles.

En su intenso periplo por las Mayores goza de un average de .284, 126 jonrones, 335 dobles, 1730 indiscutibles y 56 bases robadas en 90 salidas. A la defensa sus números son galácticos, pues tiene average de .994, con 69 errores y 900 asistencias en 14 370.2 innings. Ha resultado electo ocho veces All-Star e igual cantidad de ocasiones ha recibido la distinción Guante de Oro, además de tener dos anillos de Serie Mundial y un bate de Plata por su desempeño ofensivo en la campaña de 2013.

Mientras que defendiendo los colores de la selección puertorriqueña ha competido en todas las ediciones del Clásico Mundial. En 2006 participó en cuatro partidos y bateó de 5-3,  tres años después volvió a compartir la receptoría con Iván Rodríguez y se fue de 6-1, mientras que en el subcampeonato de su conjunto en 2013 fue titular en siete choques y ligó de 27-7 y en el último torneo se despidió de 24-8 con la medalla de plata.

Por su parte, Ariel Pestano tiene 43 años y participó en 22 Series Nacionales, en las que promedió ofensivamente para .287, con 302 tubeyes, 153 jonrones, 33 triples, OBP de .370, 905 remolcadas y 1532 imparables. Defensivamente mostró average de .991, con 804 asistencias, 78 errores en 8319 lances y jugó 11 067 innings. Con la selección nacional estuvo más de once años en los que participó en todos los eventos principales fijados por el movimiento deportivo cubano, incluyendo las versiones de 2006 (seis hits en 31 veces al bate) y 2009 (cuatro incogibles en 13 oportunidades) del Clásico Mundial.

Luego de su retiro del deporte activo, debutó como director de Villa Clara en la Serie Nacional Sub 23 de este año, en la que concluyó en la segunda posición, tras caer en la final ante el equipo de Santiago de Cuba, cuyo director, Heriberto Rosales, forma parte del cuerpo de dirección de la selección nacional Sub 23 que juega en Panamá. (Rafael Rofes) (Fotos: David J. Phillip, de AP, y Ricardo Lopez Hevia)

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mas Vistas

To Top