Béisbol Cubano

Vladimir Baños: posibles implicaciones de un contrato en Italia

El viernes 16 de febrero se efectuó en La Habana la firma de cinco contratos de peloteros cubanos que se desempeñarán en breve en torneos profesionales de tres países con el respaldo de la Federación Cubana de Béisbol. Entre los jugadores que oficializaron sus acuerdos estaba el veterano lanzador zurdo de 41 años Wilbert Pérez, de la Isla de la Juventud, quien volverá a ofrecer sus prestaciones al conjunto Paterno Red Sox, perteneciente a la ahora nombrada Serie A2 italiana.

Cuando escribimos la nota sobre la rúbrica de Wilbert, enfatizamos que para la próxima temporada del beisbol italiano, prevista a comenzar a inicios de abril, existirá una cifra considerable de peloteros cubanos que se desempeñarán en el principal circuito (Serie A1) y en el otro, Serie A2. Esa afirmación nos la hizo llegar una fuente nuestra que está estrechamente vinculada al beisbol italiano y hasta el momento va cumpliéndose, pues al grupo que debe viajar a ese país europeo bajo la venia de la Federación Cubana, se une otro integrado por peloteros que salieron por su cuenta de la Isla hace algunos años.

Las ligas bambinas siguen demostrando que sus principales intereses en el mercado cubano están enfocados en el área del pitcheo. De cara a la próxima temporada, el club de Serie A2, Polisportiva Padule, incluirá en su plantilla al pitcher derecho de Pinar del Río, Vladimir Baños, un jugador de 35 años con amplia experiencia en selecciones nacionales que, sin dudas, será un refuerzo de lujo para este elenco y muy importante en sus propósitos de brindar una imagen diferente a la de 2017, cuando terminaron en el último puesto con negativa foja de cuatro ganados y 30 perdidos.

El vueltabajero, que se autogestionó su contrato, será una de las dos principales cartas desde el montículo para el Padule, en compañía del venezolano Carlos Rodríguez, y contará como una ventaja en su proceso de adaptación en su primera experiencia profesional compartir equipo con el antesalista Yordanis Alarcón y el jardinero Yordanis Scull, ambos jugadores con varias temporadas en Series Nacionales con la escuadra de Las Tunas y repitentes con este equipo.

Actualmente Vladimir forma parte de la preselección cubana de la que saldrá el equipo que asistirá en julio al torneo de beisbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla. Recientemente participó en el tope que sostuvo un equipo de la isla y otro elenco de Nicaragua en ese país centroamericano, ganado a la postre por los cubanos por barrida en tres encuentros. El segundo desafío lo ganó Baños, tras labor de seis entradas, dos imparables, una carrera y tres ponches.

Anteriormente disfrutó de su segunda experiencia consecutiva en la Serie del Caribe, donde fue el tercer abridor de los Alazanes de Granma dirigidos por Carlos Martí y que terminaron en el tercer lugar del torneo jugado en Jalisco. Allí lanzó solamente tres entradas de un encuentro ante las Águilas Cibaeñas de República Dominicana, con cuatro imparables permitidos, dos boletos, cuatro ponches y perdió el juego.

Sin embargo, abro un paréntesis para puntualizar algo que me preocupa y rezo porque mis palabras se queden en el vacío. Al ser la firma del pinareño en la liga italiana fruto de sus contactos, de su iniciativa, sin que mediara ningún ente de la Comisión Nacional —como dicta el protocolo de lo “correcto”— temo porque los directivos del beisbol cubano no aprueben la movida de Baños y entonces monten una rabieta absurda que termine afectando al jugador o, en el peor de los ejemplos, implique su ausencia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, a finales de julio, donde Vladimir, sin dudas, será uno de los principales abridores. Además, el calendario de ese evento coincide con el del torneo de beisbol de los Centroamericanos.

Digo todo esto, porque, tristemente, el beisbol cubano, encabezado por su Comisión Nacional, ha sufrido separaciones injustas como las de —por solo citar tres ejemplos— Michel Enríquez, Yordanis Alarcón y José Pablo Cuesta, los cuales fueron suspendidos algunos encuentros de la Serie 57 por resolverse cada uno contratos en México e Italia, y luego fueron admitidos por una fuerte presión mediática.

El vueltabajero tiene en su expediente 16 temporadas en Series Nacionales, siempre bajo la causa de Pinar del Río, con 115 triunfos, 92 reveses, 978 ponches, 462 boletos y 3.90 de efectividad antes de la campaña 57, en la que no lanzó en la primera fase debido a una lesión. En la segunda etapa debutó bajo las órdenes de su otrora compañero Pedro Luis Lazo y terminó con foja de 3-2, trabajó en 49.2 entradas, le batearon para .253, su promedio de carreras limpias fue de 2.72 y se apuntó 28 ponches.

Al no clasificar los Vegueros para la postemporada, el director tunero Pablo Civil lo pidió de refuerzo y lo incluyó en su rotación abridora. En cuatro encuentros que lanzó frente a Industriales y Granma en la final, no logró victorias, perdió dos veces y en 17.2 episodios su efectividad fue de 7.13.

Ha estado más de cinco veces representando a Occidentales en Juegos Estrellas, con la casaca pinareña ha sido titular par de veces y ha servido como refuerzo de Ciego de Ávila y Las Tunas, terminando en ambas ocasiones como subcampeón nacional. Ha tenido diversas experiencias con el traje del equipo Cuba, siendo su asistencia al IV Clásico Mundial de 2017 el momento más importante en su trayectoria con el conjunto nacional, mientras que en la Serie de Oro propinó un cero hit cero carreras a Matanzas. (Marvin López)

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