Béisbol Cubano

Víctor Muñoz regresa al radar del beisbol cubano, tras tres años en Dominicana

Con la victoria del equipo de Diez de Octubre en la recién concluida Serie Provincial de beisbol en La Habana, no solo un conjunto ganó por primera vez este torneo y comenzó una nueva dinastía, sino que otro elenco, y hablo de La Habana del Este, se quedó a las puertas de repetir aquella corona lograda en 2017, cuando obligaron a morder el polvo de la derrota al equipo de Arroyo Naranjo en la final. Este año la tropa de Walter Chávez tenía muy bien ganada la palabra favorita para adjudicarse el título, pero de nuevo el deporte le sacó la lengua a los pronósticos.

Con el papel en la mano y los dos rosters escritos, claro que la mayoría de los votos se inclinaban por los Tiburones de La Habana del Este y no por la escuadra octubrina. Y es que los a la postre subcampeones se podían dar el gusto de contar en sus filas con un veterano zurdo ganador en Series Provinciales, como Alain Bernardo, o con un derecho establecido en el cuerpo de lanzadores de Industriales, como David Mena, así como con una respetable tanda ofensiva integrada por los industrialistas Wilfredo Aroche, Stayler Hernández, Osmel Cordero y Víctor Muñoz Duthil.

Tal y como lo leyó, Víctor Muñoz es uno de los actuales subtitulares de la pelota habanera y su contribución ofensiva se hizo sentir para que su equipo discutiera su segunda final consecutiva y se mantuviera entre los mejores conjuntos de la capital.

Vitico reapareció en el radar del beisbol cubano, después de estar casi tres años en República Dominicana persiguiendo el propósito de firmar con alguna selección de Grandes Ligas, algo que no logró desde su salida de la isla en 2015, a pesar de que su estancia en suelo quisqueyano no fue inactiva. De hecho, en un video publicado el 27 de mayo de 2015 se le observa conectando una línea por encima del torpedero en un juego de exhibición, a la vez que se realiza una breve alusión a sus características.

Es un jugador de 28 años que tiene experiencia en siete campañas: dos con los desparecidos Metropolitanos, dos con Industriales y tres con Artemisa, con quien jugó sus últimas temporadas. Su regreso a Cuba conlleva a preguntarse, si en caso de querer retornar a la Serie Nacional —pues que haya virado a su país de origen necesariamente no equivale a que aspire a participar en el principal torneo de casa—, con cuál equipo lo haría: con Artemisa o Industriales.

Francamente, sus mayores opciones de hacer el grado y luego jugar regular están con los Cazadores de Dany Valdespino, elenco con el que siempre fue titular y ocupó turnos de responsabilidad, pues llegó a estar como cuarto madero en la tanda. Además, la situación actual en los jardines en esa provincia no es muy prometedora, con una o dos figuras que realmente pueden sobresalir.

En cambio, el panorama en los Leones de Víctor Mesa es muy distinto, pues en ese elenco convergen jugadores experimentados con incursiones en la selección nacional como Yoandry Urgellés y Stayler Hernández, además del prometedor Víctor Víctor Mesa y de Joasan Guillén y Jorge Tartabull, dupla que en la Serie 57 rindió al bate y a la defensa.  Tartabull, para más reconocimientos, fue incluido en el conjunto cubano que jugó un tope de tres partidos en Nicaragua contra un seleccionado nacional de ese país.

Desde que debutó en la temporada 48 con Industriales, Víctor no vio interrumpida sus otras seis campañas hasta que terminó con Artemisa en la 54.  Jugó en 357 partidos, con average de .242, 224 imparables en 927 veces al bate, 137 anotadas, 37 dobles, cinco triples y 30 jonrones, y 138 remolques, 123 boletos y 240 ponches, casi uno cada cuatro oportunidades. Se desenvolvió en las tres praderas, nunca terminó un campeonato por encima de .300 ni de 60 imparables y en dos ocasiones culminó con siete bambinazos, ambas con los Metros.

Uno de los momentos más recordados de su carrera en Cuba fue un choque ante Granma en la contienda 53, en el que le dio el boleto a Artemisa para la siguiente fase. El 28 de diciembre de 2013, un día en que los Cazadores doblegaron dos veces a los Alazanes, a primera hora vencieron con marcador de 1-0 y esa única anotación fue un jonrón de Muñoz, que además de meter a su conjunto en la próxima etapa, sirvió para romperle el cero hit cero carreras a Lázaro Blanco. Al final del encuentro, el único imparable de los vencedores fue el mencionado cuadrangular de Muñoz. (Marvin López)

 

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