Rigoberto Arrebato: “Lancé con Industriales, el mejor equipo de Cuba, y con los Yankees, el mejor de Estados Unidos”

13 Febrero, 2017 9:15 pm10 commentsViews: 923
Foto: Bryan Green.

Foto: Bryan Green.

Nunca pasó por la cabeza del niño Rigoberto Arrebato (4 de febrero de 1986) que el embullo del taekwondo le duraría poco, para darle paso a la pelota, un deporte que le gustaba pero del que no sabía tanto. Su guante derecho poco le resolvía, debido a su condición de zurdo, hasta que un día hizo un trueque con un amigo y se adentró de lleno encima del box. Su inocencia le permitía fantasear, pero no tanto como para hacer de una ilusión que en unos años lanzaría con Industriales y luego sería firmado por los Yankees de Nueva York. El guanabacoense conversó con Cronodeportes sobre los claroscuros de su carrera deportiva.

Durante la categoría juvenil fuiste un verdadero azote para los bateadores. Háblame al respecto, pues eras muy dominante y muchos hablaban de ti como ese gran prospecto que venía en camino y podía serle útil a Industriales…

“Quedamos campeones en el último año juvenil mío. Ahí fue donde subió bien mi nombre en realidad, cuando le ganamos a Granma que tenía tremendo equipo ese año. Y lo que más recuerdo es cuando salió en el periódico «Arrebato, arrebató la corona». Ese año fui a la preselección nacional juvenil con vistas al Campeonato Mundial en China Taipei 2004”.

 Al final integraste el equipo y te colgaste la medalla de oro de ese evento, muy peculiar por cierto, como me comentabas…

 “Ese año fue cómico, porque no nos dejaban salir del hotel. En los topes de preparación perdimos los tres juegos, los entrenadores estaban preocupados y nosotros molestos porque no se había comprado nada. Bueno, el día antes de empezar la competencia nos llevaron a comprar cosas y todos contentos, imagínate. En ese torneo no se perdió un juego y quedamos campeones, con el granmense Carlos Martí como director. Yo salvé un partido y gané otro”.

Tu estela de rendimientos en el Nacional Juvenil, más lo realizado en el Mundial de Taipei de China fueron los resortes que te impulsaron a debutar con 17 años con Industriales.

“Para mí fue muy importante con esa edad estar en el primer equipo del país, ya que el año anterior habían quedado campeones si mal no recuerdo. Cualquier lanzador se siente feliz de haber empezado con Industriales”.

Arrebato, en las Series Nacionales no fuiste un lanzador ganador, acaso fue ¿mala suerte?

“Yo no ganaba mucho, la verdad. Los fanáticos me decían Malvino Fortuna. El mejor año mío fue en los Metros en el 2008 creo, que lancé 90.1 entradas, con efectividad de 2.90 y a pesar de esos buenos números gané dos y perdí ocho. Era abridor en realidad, pero cuando hacía falta me utilizaban de relevo. Las dos funciones me gustaban”.

Tú que jugaste en Metropolitanos, ¿consideras que fue una sucursal que alimentaba al principal elenco de la capital?

“Mira, ese era un equipo que tenía sus fanáticos también y no me gustó que lo hayan eliminado. Muchos decían que era una sucursal de Industriales, y era cierto, porque los mejores que tenían los llevaban para los Azules y así poder completar un buen conjunto. En los Metros se preparaban los jóvenes para llevarlos en un futuro a Industriales”.

¿Por qué decides irte de Cuba? ¿Es cierto que en ello pesó las pocas oportunidades a tu primo hermano Frank del Valle Arrebato?

“Mi último año en la pelota cubana fue en el 2009 y lo demás ya lo sabes. Yo nunca había pensado salir del país, hasta que un día no aguante más y me fui con mi primo hermano, pues a él no le daban un buen trato, no lo dejaban lanzar casi ni con Industriales ni Metropolitanos. Yo no sé en realidad que pasaba. Nos fuimos con el propósito de jugar pelota, llegamos a México y estuvimos una semana allí, para trasladarnos después hacia Tampa.

“En Tampa nos encontramos con unos paisanos que nos tendieron la mano para entrenar y demás cosas. Luego bajamos a Miami con nuestras familias y nos pusimos a entrenar para tratar de firmar. A los nueve meses de estar aquí nos fuimos a Santo Domingo con el objetivo de conseguir la forma deportiva. Estuvimos casi un año allá y nos traen de regreso los Cardenales de San Luis para hacer las últimas pruebas y acordar con ellos.

“Pero mi primo tenía molestias en la espalda y yo había perdido la fuerza del brazo. No estaba como ellos me habían visto en Santo Domingo, por lo que deciden no firmarnos.

Pero al cabo de los meses mi primo logra un contrato con los Cachorros de Chicago y yo estaba trabajando en Miami, cuando el día menos pensado me llaman de Santo Domingo el gerente de allá. Me preguntó con qué equipo había pactado y yo le dije que con ninguno. Entonces fue cuando los Yankees deciden venir a verme, me hicieron las pruebas y me firmaron en 2011”.

De Industriales a los Yankees, igual que el Duque.

“Eso fue otra alegría más, me recordó a los Industriales. Como dice el Duque, el mejor equipo de Cuba y el mejor de los Estados Unidos. El béisbol estadounidense es muy bonito y se aprende mucho sinceramente. En Clase A me chocó un poco cuando empecé, pues llevaba nueve meses sin jugar beisbol, solamente entrenando y en esa temporada estuve regular.

“Ya en la siguiente contienda me fue bien, alcancé buen promedio de carreras limpias y estuve un tiempo considerable por debajo de dos, a pesar de que no me invitaron al Juego de las Estrellas. A mitad de temporada me suben a AA cuando tenía el promedio en 1.88 y en ese nivel me fue bien también. La semana antes de los play offs me lastimo el hombro izquierdo de lanzar y en esa última actuación me hicieron dos carreras, par de jonrones seguidos. La efectividad me subió a 3.50 y esa fue mi última salida.

“Cuando se acabó el juego el entrenador de pitcheo me llamó y me preguntó si tenía algo y yo apenado le dije que no. Me dijo yo sé que tienes algo porque esa velocidad tuya no es la normal, por lo que le tuve que decir que tenía una pequeña molestia en el hombro. En la próxima semana me llevaron a Nueva York para que el médico me viera y ahí fue donde salió que lo mío era de operación.

“Yo asustado porque nunca me había operado de nada, pero gracias a Dios todo salió bien y me recuperé excelentemente, esa fue mi actuación con los Yankees. Muy contento con esa organización y por encontrarme con dos entrenadores que brillaron como peloteros: el Duque Hernández y Antonio Pacheco”.

Después que concluyes tu contrato con los Yankees, tengo entendido que te trasladas a jugar en México.

“La otra liga que jugué fue en México, donde existe un beisbol caliente. Allí me dieron muy buen trato y no quise jugar más cuando mi mujer salió embarazada de una hermosa niña que hoy disfruto al máximo. Muy contento con mi familia, no es mentira que se extraña el beisbol y más sabiendo que uno podía seguir jugando, pero la familia está primero y así fue como salí de la pelota. Ahora estoy trabajando como chofer cerca de mi casa y como todo un padre de familia, disfruto de mi bebé”. (David Díaz)

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