Rafael Gómez Mena: Un industrialista intachable y ejemplar de la gorra a los spikes

26 Febrero, 2017 3:26 pm1 commentViews: 318

1A petición de varios lectores, Cronodeportes reproduce nuevamente una entrevista realizada al ex lanzador de Industriales y Metropolitanos Rafael Gómez Mena hace un tiempo atrás por el colega Rafael Rofes Pérez.

AQUÍ LES VA:

Entre los buenos  lanzadores  que han dejado una bonita imagen tras su paso por las series nacionales cubanas, el nombre del  derecho Rafael Gómez Mena ocupa un lugar preponderante, independientemente de haberle tocado jugar en una época en la cual esa pelota vivió momentos de gran esplendor.

Un total de 77 victoria, 45 derrotas y 3,30 promedio de carreras limpias durante 12 temporadas, siete de ellas con el emblemático Industriales y cinco con Metropolitanos, marcaron su destacado bregar por el  montículo, no obstante las frecuentes  lesiones sufridas en su brazo de lanzar, las cuales  le impidieron alcanzar los 100 triunfos en su carrera.

Este hijo de Regla, quien decidió abandonar la Isla en  busca de nuevos  horizontes  para él y su familia, prefirió compartir con los lectores interesantes testimonios cuando residía en su segunda patria, Guatemala –ahora vive en Estados Unidos-, tierra que lo acogió como un hijo más durante varios años y a la que le debe la prosperidad que hoy disfruta.

¿Cuándo comienzas con esa pasión por el béisbol?

“Desde bien pequeño jugaba en los pitenes infantiles de mi barrio. A los diez años me captaron para la Academia de Regla y complací así a mi padre, quien siempre quiso que yo fuera pelotero”.

¿Qué pasó después?

“Comencé como lanzador al poco tiempo de haber ingresado en dicha Academia. Recuerdo que Manolo Hurtado me puso un día a tirar desde los jardines al home, y al terminar me dijo que yo iba a ser pitcher”.

¿Entonces fue  él quien te descubrió como lanzador?

“Sí. Y en esa etapa también trabajaron conmigo Gabriel Ventura, Jesús Torres (El Witi) y Lucilo González, quien fue el primero que me dio la oportunidad de lanzar”.

Tus primeras competiciones

“Asistí a los Juegos Provinciales Escolares, pero no fue hasta en la categoría juvenil que pude hacer un equipo a los nacionales, pero al poco tiempo me llevan para el Servicio Militar”.

¿Qué edad tenías?

“Me llevaron a los 17 y pasé mi primer año en Jatibonico. Después me mandaron para Jagüey Grande y terminé en La Habana”.

¿Entonces cumpliste los tres años en el Servicio?

“Sí. Entré exactamente el 23 de agosto de 1979 y salí otro 23 de agosto, pero de 1982. Recuerdo que mi primer año estuve a punto de debutar en series nacionales con Sancti Spíritus, porque muchas veces me escapaba de la Unidad para ir a jugar, lo cual me costó me castigaran varias veces en los calabozos cada vez que se daban cuenta que me fugaba. Esos fueron tres años perdidos en mi vida”.

¿Y cómo hiciste el contacto con los peloteros de Sancti Spíritus?

“Hurtado me dijo que fuera a ver a Owen Blandino de su parte para que me vieran y me probaran. Así fue, y no olvido que Lourdes Gourriel cuando me vio tirando me prestó sus spikes para que lanzara, porque yo andaba con botas militares. Cuando terminé le dijo a Andrade, el director del equipo, que había que dejarme con ellos. Desafortunadamente ya estaba hecho el conjunto, y entonces decidieron dejarme entrenando en la Academia, pero la Unidad Militar no me dio el permiso”.

“Aún así, pude lanzar en algunos juegos en la provincial con Jatibonico. Después cuando ya integré los equipos de la capital, la afición de ese pueblo iba a verme cada vez que yo iba a lanzar allí. Guardo un gran cariño y respeto a esa gente, porque ellos me ayudaron muchísimo.  Que Dios los bendiga siempre”.

¿Debutaste en series nacionales el mismo año que saliste del Servicio?

“Efectivamente, en 1982 con Industriales. En la inauguración de esa serie nos tocó jugar en Matanzas ante Citricultores. Por mi equipo abrió como lanzador Andrés Sanabria y explotó en el mismo primer inning y le siguió Roberto Chinea, quien tampoco pudo aguantar. Entonces me llamaron a mí y lo hice muy  bien en mi debut. Finalmente ganamos y yo daba saltos de alegría por mi labor, pues realmente no podía creer lo que había hecho. Ese día hasta dominé a Wilfredo Sánchez, imagínate, estaba muy feliz”.

¿Cuál fue tu balance en esa primera temporada?

“Gané nueve juegos, solo perdí dos y trabajé para 1,19, resultado que me valió para ser escogido el Novato del Año”.

¿Cuándo y por qué te retiraste?

“Mi última serie fue la 93-94 con Metropolitanos, tenía 32 años. En el 93, en la primera super Selectiva me lastimé el brazo en los entrenamientos. Aún así, lanzando con dolores en mi brazo pude integrar el Cuba B, pero la lesión se hizo crónica y no pude seguir. Estuve bajo tratamiento durante seis meses y no me recuperé”.

¿Y a qué atribuiste esas lesiones?

“Mira. Cuando empecé a tirar el tenedor me lastimé el codo. Después otro día me puse a lanzar sin calentar con una pelota de softbol por debajo del brazo y me dañé el hombro.  Nada, que las lesiones fueron una constante en mi vida como pelotero”.

¿Cuántos envíos llegaste a dominar?

“El cambio, sinker, curva, tenedor, recta y slider. Y usaba más los tres últimos”.

¿Y tu preferido de esos tres?

“El tenedor”.

¿Cuál de tus entrenadores te ayudó más en tu formación como pitcher?

“La verdad que me ayudaron varios. Hurtado, Waldo Velo, Leocadio, José Manuel Cortina, Juanito Izaguirre, entre otros. También asimilé muy bien los consejos de Ihosvany Gallegos y Conrado Marrero”.

¿Qué representó para ti haber vestido las franelas de Industriales?

“Lo máximo. Fue mi gran sueño desde niño poder jugar con ese equipo y al hacerlo me sentí muy privilegiado. Quería ser como esos magníficos jugadores azules que me antecedieron, y no me puedo quejar porque Dios me concedió lo que quería”.

¿Y qué fue lo positivo de haber jugado con  Metropolitanos?

“También fue un honor jugar con los Metros. Por allí pasaron muchos otros buenos peloteros y tuve igualmente magníficos resultados con ellos”.

Metropolitanos ya desapareció como equipo. ¿Cuál es tu criterio?

“Para nada estuve de acuerdo con que fuera eliminado. Ha sido un equipo muy competitivo, que desarrolla a jugadores jóvenes y que ha formado a muchas estrellas y brindado muchísimas satisfacciones a la capital”.

¿En qué estadio te sentías mejor y por qué?

“Definitivamente en el Latino, la emoción que sentía allí era indescriptible”.

¿Y de los del interior del país?

“Me gustaba tabajar en el Victoria de Girón de Matanzas, en el Guillermón Moncada de Santigo de Cuba y por supuesto en el del bello pueblo de Jatibonico”.

¿Qué equipos te resultaban más fáciles?

“Ninguno. Y el que más se me complicaba era Santigo de Cuba”.

¿Y los bateadores más dificiles de dominar?

“Varios, pero hubo un tiempo que me dieron mucho dolor de cabeza Remberto Rossel, Luis Ulacia y Roberto Colina”.

¿Cuántas veces integraste el equipo Cuba?

“Nunca hice el primer equipo Cuba, o el A, como le llamaban, pero en el B estuve par de veces”.

¿Qué crees de la pelota cubana actual, específicamente del área de pitcheo?

“El pitcheo ha mermado cantidad. No se cuál es la razón, pero son muy pocos los pitchers de puntería actualmente y eso lo digo con respeto pero también con tristeza. Se hace raro encontrar uno que pase las 85 millas y es bien difícil engañar a los bateadores si no tienes una buena recta, independientemente de que en Cuba los árbitros tienen la zona de strike más amplia que jamás yo haya visto”.

¿Tenían entonces los peloteros de tu época más condiciones que los de ahora para imponerse en las Grandes Ligas?

“Creo que sí, y hablando de pitchers hoy no veo a otros como Rogelio García, Julio Romero, Omar Ajete, Jesús Guerra, Reynaldo Costa, René Arocha, El Duke Hernández, Pablo Miguel Abréu, Lázaro Valle, José Modesto Darcourt, Lázaro de la Torre, Leonardo Tamayo, Osvaldo Fernández, Jorge Luis Valdés, Carlos Mesa, Rolando Arrojo y muchos más. Me cansaría de escribirte nombres. Estos tenían una gran distancia respecto a su calidad comparada con los de hoy. Realmente aquella fue una etapa dorada que tal vez no se repita”.

¿Qué lanzadores admiraste siempre y por qué?

“De los que he podido ver a Darcourt, El Duke, Hurtado, Changa Mederos, pero de todos el que más me ha impresionado es Rogelio García, por lo dominante que era y no conozco a un bateador que haya dicho que le fue bien con él”.

¿Te sentiste realizado como pelotero?

“Sí me sentí realizado como pelotero, porque Dios, que es lo más grande en mi vida, me dio lo que le pedí. Tal vez algo que me faltó fue haber llegado a los 100 triunfos. Pero te repito que estoy agradecido por todo lo que el Señor me permitió vivir dentro del béisbol”.

¿Nunca te entró el bichito de jugar en las Grandes Ligas?

“Te digo que en mi tiempo estábamos tan desinformados acerca de aquella pelota, que yo no pensaba en eso. Pero claro, hubiera sido un privilegio el haber estado allí”.

¿Sigues esa pelota ahora?

“Claro. Hay que seguirla como sea, es lo mejor de lo mejor”.

¿Y tienes algún equipo de tu preferencia?

“Los Yanquis”.

¿Motivos?

“Tal vez por su parecido a los Industriales. Es también el más querido y mas odiado en esa pelota”.

¿En qué año te envían en misión de entrenador a Guatemala?

“En 1996, cuando me encontraba como entrenador de Metropolitanos. En el 98 regresé a Cuba y a los dos meses de estar allá me enviaron una carta de invitación, volví a Guatemala y decidí quedarme”.

¿Por qué?

“Porque como todos conocemos la situación de Cuba es bien difícil, entonces pensé que así podría ayudar mejor a mi familia, incluido a mi hijo, a quien felizmente pude traer y vive hoy conmigo”.

¿Nunca jugaste pelota en Guatemala?

“Jugué algún tiempo allá en la liga de softbol de veteranos y lo disfruté mucho”.

¿Y no has probado como entrenador?

“Por supuesto que sí. Trabajé con niños de distintas categorías en lo referente al pitcheo e igualmente en un colegio. Me fue muy bien”.

¿Tienes mucha fe en Dios?

“Muchísima. Sin él no podría vivir, él es todo en mi vida”.

¿Cuándo descubriste al Señor y por qué?

“Mi madre siempre fue muy cristiana, me llevaba de chiquito a la Iglesia, pero fue cuando ingresé al Servicio Militar que tuve una relación más cercana con el Señor al darme cuenta de su misericordia”.

¿Nunca tuviste problemas por adorar a Dios?

“Te cuento que al concluir mi participación en mi segunda serie nacional me citaron a una reunión en Miramar con varios dirigentes deportivos de aquel entonces, y un representante del Gobierno que atendía esa área me dijo que yo no podía integrar un equipo Cuba porque era religioso, figúrate”.

¿Y qué le respondiste?

“Le dije que yo no era religioso, solo cristiano y que si por Cristo yo no podía integrar un equipo Cuba, entonces que le cedieran mi lugar a otro, no porque no me interesara  integrar la selección nacional,  si no porque Jesús no tenía comparacion con nada”.

“También le recordé que para mí no existía nada más importante en este mundo que Cristo, que todo  era pasajero pero él siempre sería eterno”.

“Y antes de que terminara esa reunión,  ya yo sabía que me iban a dejar fuera de la Selectiva después de lo que dije, como realmente ocurrió.  De mí siempre creyeron que yo me quedaría en el primer viaje que me dieran, sin embargo nunca lo hice.  Me tenían marcado, aunque  finalmente me dejaron viajar, pero sin dejar de vigilarme”.

¿De qué manera creías te vigilaban?

“El primer viaje que me dieron fue a Nicaragua y el segundo a la antigua Unión Soviética como estímulo por haber ganado la nacional del 86, aquella serie en la cual Marquetti le dio el famoso  jonrón a Rogelio. Recuerdo que hicimos escala en Canadá y los de la Seguridad me miraban constantemente, no me quitaban los ojos de encima para ver si yo intentaba escaparme,  y aquello hasta risa me daba”.

“Mis padres siempre quisieron que me quedara, pero yo les decía que sin ellos yo no lo haría porque no sabía si los volvería a ver, tu sabes como son esas cosas…”

¿Y pudiste reunirte después con tus padres en Guatemala?

“Mi papá falleció lamentablemente al poco tiempo de estar en Guatemala, pero Dios me dio la dicha de compartir com mi viejita aquí los últimos seis años de su vida”.

¿Se puede decir que tus tres grandes pasiones en la vida han sido la pelota, tu familia y el Señor?

“Sí, pero cambiándoles el orden: el Señor, la familia y la pelota, así lo prefiere mi corazón”.

¿Qué le dirías a la afición, a esa gente que aún te recuerda y admira en toda Cuba y en diferentes partes del  mundo?

“Mil gracias por todo el apoyo que me dieron siempre.  Disfruté mucho del béisbol, pero también al ver a toda esa gente que nos seguía de manera incondicional gritar de alegría. Que traté de dar lo mejor en el terreno, que todos tienen mi mayor respeto. Sin ellos la pelota no tendría razón de ser”.

“Y sepan que Cristo es lo más grande que pueda haber en nuestras vidas y que para él sea toda la Gloria,  la honra y el poder”.

LABOR EN SERIES NACIONALES

En 12 series lanzó en un total de 175 partidos, de los que inició 147, completó 48 y relevó en 28 oportunidades. Ganó 77 juegos,  perdió 45 y propinó 12 lechadas. Actuó en 1012,0 entradas completas, enfrentó a 3807 bateadores, le pegaron  979 hits, de ellos 148 dobles, 25 triples, 59 jonrones, regaló 366 bases por bolas, ponchó a 508 bateadores, toleró 436 carreras, de ellas 371 limpias  y terminó con 3,30 PCL.

EQUIPOS INDUSTRIALES EN LOS QUE JUGO

1982-1983: Pedro Medina, Arnaldo Fonseca, Juan Bravo, Agustín Marquetti, Lázaro Vargas, Rolando Verde, Luís Gustavo Pestana, Carlos Kindelán, Antonio González, Marcelino Cuesta, Alejandro Gómez, Ramiro Calderón, Alfonso Martínez, Jorge Milián, Luís Rivero, Andrés García, Alberto Charles, César Díaz, Ángel Leocadio Díaz, Ramón Tablado, Rafael Gómez Mena, Osvaldo Fernández, Javier Gálvez, Jorge Valdés, Víctor Domínguez, Roberto Chinea, Luís Quintana, Vladimir Echazábal, Euclides Rojas, Andrés Sanabria.

1983-1984: Pedro Medina, Arnaldo Fonseca, Armando Ferreiro, Agustín Marquetti, Lázaro Vargas, Rolando Verde, Luís Gustavo Pestana, Carlos Kindelán, Leonel Ricardo, Leandro Ricardo, Pedro Gutiérrez, Tony González, Jorge Milian, Luís Rivero, Andrés García, Euclides Rojas, Andrés Sanabria, Ángel Leocadio Díaz, Lázaro de la Torre, Ramón Tablado, Rafael Gómez Mena, Osvaldo Fernández, Javier Gálvez, Víctor Domínguez, Jorge Luís Rivero.

1984-1985: Pedro Medina, Humberto Casamayor, Armando Ferreiro, Agustín Marquetti, Lázaro Vargas, Rolando Verde, Luís Gustavo Pestana, Jorge García, Leonel Ricardo, Leandro Ricardo, Mario Miranda, Tony González, Jorge Milian, Luís Rivero, Juan Francisco Cuellar, Luís Daniel Pérez, Andrés García, Ángel Leocadio Díaz, Ramón Tablado, Lázaro de la Torre, Rafael Gómez Mena, Osvaldo Fernández, Leonardo Tamayo, Euclides Rojas, Jesús Laza, Jorge Luís Rivero, Reinaldo Abreu, Víctor Domínguez.

1985-1986: Pedro Medina, Armando Ferreiro, Humberto Casamayor, Lázaro Vargas, Agustín Marquetti, Rolando Verde, Luís Fuentes, Luis Gustavo Pestana, Blas Mayeta, Juan Padilla, Javier Méndez, Tony González, Jorge Salfrán, William Rodríguez, Luis Rivero, Luis Daniel Pérez, Leandro Ricardo, Ángel Leocadio Díaz, Euclides Rojas, Lázaro de la Torre, Francisco Despaigne, Osvaldo Fernández, Leonardo Tamayo, Rafael Gómez Mena, Juan Carlos Barrutia, Pablo Miguel Abreu.

1986-1987: Pedro Medina, Armando Ferreiro, Juan Bravo, Agustín Marquetti, Juan Padilla, Lázaro Vargas, Rolando Verde, Eduardo Cárdenas, Pedro Damián Blen, Luis Gustavo Pestana, Javier Méndez, Luís Rivero, Jorge Luís Rivero, Alexis Cabrejas, Luis García, Juan Francisco Cuéllar, Tony González, Pablo Miguel Abreu, Euclides Rojas, Orlando Hernández, Francisco Despaigne, Osvaldo Fernández, Rafael Gómez Mena, René Arocha, Lázaro de la Torre, Ángel Leocadio Díaz, Andrés Sanabria, Juan Daniel Serra.

1987-1988: Pedro Medina, Armando Ferreiro, Juan Bravo, Roberto Colina, Juan Padilla, Eduardo Cárdenas, Lázaro Vargas, Luis Puente, Luís Gustavo Pestana, Leonel Ricardo, Rolando Verde, Alberto Fresneda, Jorge Díaz Torres, Antonio Sarduy, Tony González, Javier Méndez, Luis Daniel Pérez, Juan Francisco Cuéllar, Luis García, Alexis Cabrejas, Orlando Hernández, Euclides Rojas, René Arocha, Pablo Miguel Abreu, Lázaro de la Torre, José Modesto Darcourt, Ángel Leocadio Díaz, Leonardo Tamayo, Rafael Gómez Mena, Juan Carlos Barrutia.

1989-1990: Armando Ferreiro, Humberto Casamayor, Juan Bravo, Ulises Campos, Rolando Verde, Luis Álvarez, Juan Padilla, Lázaro Vargas, Germán Mesa, Jesús Timoteo Madruga, Alberto Fresneda, Leonel Ricardo, Jorge Salfrán, Javier Méndez, Luis García, Jaime Llapur, Tony González, Antonio Sarduy, Luis Borrayo, Orlando Hernández, Lázaro Valle, Euclides Rojas, Leonardo Tamayo, Lázaro de la Torre, René Arocha, Rafael Gómez Mena, René Arocha, Francisco Despaigne, René Espín, Iván Álvarez, José Modesto Darcourt, Pablo Miguel Abreu, Daniel Gradaille.

 

 

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