Pito Abreu: ¿Firmar y jugar? No lo creo…

19 agosto, 2013 8:38 pm144 commentsViews: 591
Foto: Ricardo López Hevia

Foto: Ricardo López Hevia

La salida del país de uno de los mejores exponentes en la actualidad del béisbol cubano, José Dariel “Pito” Abreu, ha generado infinidad de comentarios, en su gran mayoría positivos, de las opciones del inicialista de Cienfuegos, en su afán de alcanzar las Grandes Ligas. Acá expongo mi criterio sobre este particular.

Parto desde el propio inicio, José Dariel debutó en Series Nacionales como una gran promesa, pues el gigantón, traía desde las filas juveniles mucho talento y habilidades extraordinarias. Al llegar al máximo escalón dentro de Cuba, demostró que no solo era promesa, sino que pretendía poner su nombre en la categoría de súper estrella y ascender al nivel de algunas pocas leyendas de la isla.

“Pito”, como popularmente se le conoce en la Mayor de las Antillas, se convirtió casi de la noche a la mañana, en el terror de los pitchers en el patio, pues además de su fortaleza física evidente, se encargó de despachar batazos que amenazaban con romper la velocidad del sonido en su camino a las cercas y otros que casi requieren de avisar a la fuerza aérea por las dimensiones y altura de los mismos. Abreu, sin dudas, tiene un poder descomunal, impresionante y majestuoso, además de un average ofensivo inusualmente alto para los bateadores de fuerza.

El asunto es tal, que Abreu ha estado muy cerca de llevarse la Triple Corona de Bateo en temporadas recientes, cosa esquiva en la historia de las Serie Nacionales (aunque Omar Linares lo logró en la Selectiva del 92 y Frederich Cepeda en la Súper Liga del 2003), mientras que por años se dijo que Orestes Kindelán había accedido a la hazaña en la Serie del 89, donde realmente se llevó la Triple Corona de bateo de la Zona Oriental (una de las tantas formulas funestas que se le aplicaron al campeonato cubano, con líderes individuales por zona) con 402 de average, 24 bambinazos y 58 remolques. Pero el “Tambor Mayor” fue superado en esa campaña por dos jugadores de Occidente, en el promedio ofensivo por el industrialista Juan Bravo con 414 y en las empujadas por Juan Carlos Millán, de La Habana, con una más (59).

Sin dudas Pito tiene unos números impresionantes, que van de la mano con sus habilidades, pero ¿podrá esto traducirse en?: Que es la figura más importante del beisbol cubano que llegará a las mayores.

Algunos colegas, entre ellos Peter Bjarkman, quien es el experto en el tema y en lo personal es mi amigo, (aunque diferimos de varias maneras en nuestra posición al ver el beisbol en Cuba) consideran Abreu como la mejor súper estrella en abandonar la isla, compartiendo protagonismo en ese aspecto con Yoennis Céspedes. No obstante ciertas interrogantes y hechos históricos me hacen creer que esa certeza no es tal, ni tiene porque ser absoluta.

En USAToday se publicaron comparaciones entre Céspedes (Campeón del Homerun Derby de este año), Yasel Puig (la supersensación cubana con los Dodgers) y el mencionado Pito Abreu. Con todas las señales apuntando a este último como la indiscutible figura a imponerse en las Mayores. Yo, con toda la modestia que puedo, discrepo esta opinión.

Antes de entrar en el plato fuerte de este trabajo aclaro que no es mi intención desmentir a ningún colega, menos a Peter y tampoco creerme que pueda llevarle la contraria a todos los que han anunciado a Pito, como “the next best thing”.

Sin embargo los casos de Céspedes y Puig son distantes e incomparables con José Dariel, pues ambos regulares de las Grandes Ligas son del tipo atlético, buenos corredores, grandes atletas, con excelentes aptitudes físicas y muy cercanos a la perfecta maquina en el beisbol, los peloteros de 5 herramientas.

Abreu, no lo es.

Los números de Pito en Series Nacionales están tan inflados como el de todo el que juega en Cuba y se enfrenta a un pitcheo sin velocidad y de bajos recursos (ni el 1% de los tiradores de la isla, usan más de tres lanzamientos, con verdadero control sobre ellos). A su vez las estadísticas ofensivas del equipo Cuba en el Tercer Clásico Mundial, no son referencia absoluta, pues además de que fueron solo 6 juegos, no enfrentamos a lo mejor del evento, ni remotamente.

José Dariel tiene las aptitudes, ya lo había descrito antes, pero no corre, no es una súper estrella con el guante (aunque no es un descarte a la defensa) y no se ha enfrentado a pitcheo de categoría, a la vez que ya 26 años de edad, son unos cuantos, para las correcciones habituales a las que tienen que someterse los bateadores cubanos.

Esta también, el aspecto histórico. Pocos bateadores de poder de la isla han sido estelares jugadores en las Mayores, mientras que peloteros de menos fuerza, pero más útiles, si han trascendido.

Alguien mencionará a Canseco y Palmeiro, pero ambos se fueron de Cuba siendo niños y crecieron en un sistema de beisbol que pone coto a los problemas desde que son adolescentes. Quizás Tony Pérez sea la excepción en este caso.

¿Quiénes han sido las celebridades cubanas en la historia de la MLB? (descontando los lanzadores por supuesto)

Miñoso, Oliva, Campaneris, Versalles, Cárdenas, Taylor, Cardenal, entre otros del pasado y más recientemente Ordoñez, Betancourt, Peña, Escobar, Alexei, Iglesias, Martin, Hechevarria, dejando claro que ese tipo de pelotero, mas polifacético, es quien mejor éxito ha tenido en la historia.

Pero entonces me dirán: ¿y Kendry, Viciedo o los estelares Céspedes y Puig?

Kendry Morales (a pesar de que la prensa lo omite con más frecuencia de lo que él merece) ha sido una lumbrera desde que llegó al beisbol y Viciedo, de una manera más discreta fue el cubano con más bambinazos en las Mayores en el 2012.

En el Segundo Clásico Mundial, hubo dos peloteros que impresionaron a los scouts de las Grandes Ligas, por encima del resto, ¿Qué quienes fueron? No Yulieski, no Despaigne, no Olivera, no Anderson, sino Céspedes y Chapman. (¡Hay como los malos se equivocan caramba!!!). Céspedes es, sin dudas, un extraordinario atleta, con dotes brillantes para el beisbol.

El caso de Yasiel Puig es otro, que no dio tiempo a convertirse en titular en la arena internacional, pues hizo lo que fue mejor para él, abandonarlo todo y buscar alguien que si apreciara sus habilidades, en su justa medida.

Céspedes y Puig son nombres grandes para el prestigio cubano. Sin embargo, no creo que Pito Abreu se les compare, pues no son del mismo tipo de pelotero, o inclusive, deportista.

José Dariel es para mí, cotejable con Kendry y/o Viciedo, especialmente con el novato más sensacional que haya pasado por Series Nacionales. Por su físico, sus limitantes y su dependencia neta del poder.

Kendry llegó al máximo nivel en la isla, siendo tercera base, pitcher y jardinero, destrozo todos los records imaginables para un debutante, se convirtió en figura del Cuba de manera inmediata y aun así le costó trabajo llegar a ser titular en las Grandes Ligas. Pito va por el mismo camino, todo esto en caso que pueda superar la barrera invisible de los niveles.

Esta barrera no es un asunto paranormal o de espíritus del más allá, sino un asunto legendario. Todos los peloteros no asumen de igual manera el cambio de nivel, ni a la misma vez.

Ahí tienen a Yunel Escobar, un pelotero de banco, que no podía tomar protagonismo en Industriales en su época en Series Nacionales, convertirse en titular en las Grandes Ligas, donde ya va por su séptima campaña y le quedan unos pocos imparables para el millar, además de promedio histórico de 280, en más de 3300 veces al bate; mientras que encontramos a los Michel Abreu, Amaury Casañas, Bárbaro Cañizares, que no han podido hacer otra cosa que conformarse con esplendidas carreras en Ligas Menores.

El salto no es fácil.

Ya estoy terminando y voy concretar. Pito Abreu no es comparable con Céspedes o Puig. Que haya sido una súper estrella en Cuba, no le garantiza inmediato éxito en las Mayores, a la vez que sí creo que llegue a ese nivel, pues talento tiene.

Ninguno de nosotros tiene una bola de cristal y es seguro que compartimos el mismo deseo, que José Dariel tenga todo el éxito posible en la MLB, pero señores, a solo historia en Cuba, nada está garantizado. Mucho menos 60 millones de dólares.

Sin más por ahora,

Daniel de Malas Andreu (http://www.swingcompleto.blogspot.com)

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