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Norlan Yera: “Siempre he soñado con pelear en Las Vegas o New York”

Por DAVID DÍAZ

Tras la conducta indisciplinada del estelar peso pluma cienfueguero Robeisy Ramírez y la deserción en Europa del segundo hombre de la división, el guantanamero Marcos Forestal, la suerte estaba echada sobre el villaclareño Norlan Yera en 2014, cuando hizo su debut en la popular Serie Mundial de Boxeo, a la cual Cuba se inscribió hace casi un lustro. Aunque se despidió con par de derrotas ante rivales con más pedigrí en la arena internacional, el subcampeón mundial juvenil en Bakú 2014 ganó mucho con su efímera incursión en ese evento de gran aval.

A principios de esta temporada el villaclareño se trasladó a Panamá, en compañía del habanero Leodán Núñez, con el firme propósito de iniciar una carrera profesional en ese país. Bajo las órdenes de Julio César Archibold, Yera comenzó su andar en el pugilisimo rentado en abril con triunfo ante el anfitrión Carlos Montenegro, luego en mayo doblegó al venezolano Yeison Cohen y en el mes siguiente alcanzó su tercer éxito contra el panameño Cristian Serracin. De su trío de victorias, resalta un KO ante Serracin y su próximo combate todavía no tiene fecha. Muy gentilmente accedió a ofrecerles a los lectores de Cronodeportes una síntesis de su carrera deportiva.

“Nací en Santa Clara, en el Condado, el 17 de abril de 1992. Me acerqué al boxeo por mi hermano Noelvis Veitía (75 kg), campeón mundial juvenil en Cuba 2002. Siempre fui fans de él y quería seguir los pasos del gran boxeador que fue.  Somos hermanos por parte de madre. Él siempre me apoyó, incluso estuvimos en muchas competencias juntos.

“Mi primer entrenador fue Toni Carrera, con quien empecé mis primeros pasos en el boxeo, hasta lograr formar parte del equipo de Villa Clara en la categoría 11-12 años en la Academia Provincial. Participé en los Juegos Escolares en Camagüey, donde obtuve medalla de oro y el próximo año me llevan para la EIDE Héctor Ruiz Pérez, donde me pongo bajo las órdenes del preparador Ariel Vergara, que hoy día está en México. De los alumnos que tenía mi entrenador Ariel, yo fui el único que acudió a los Juegos Escolares en Santiago de Cuba, siendo 13-14 primer año, y perdí en la final con un santiaguero, pero en la edición siguiente conquisté el título.

“En la categoría inmediata superior perdí en semifinales con el tres veces campeón mundial Lázaro Álvarez, en la versión celebrada en Granma, por lo que terminé con bronce. En mi último año 15-16 se celebran en Villa Clara captaciones para el CEAR juvenil, de donde salía el equipo Cuba de esa categoría, y en la Copa 13 de Marzo derroté en la final a un miembro de la selección nacional juvenil. Luego desarrollan la Copa Eduardo García, de mayores, y por mi calidad me invitan y caí por el oro con un villaclareño. Esa pelea resultó la más combativa del evento.

“Luego de esas experiencias fructíferas intervengo en otros Juegos Escolares, en los que alcanzo la presea de plata, al caer con un granmense. Sin embargo, me captaron para el equipo nacional juvenil y allí empezó lo que sería mi verdadera carrera como boxeador representando a mi país en varios torneos internacionales, como son los casos de la Copa Presidente en Rusia, donde terminé tercero en 2009, y un resultado similar alcancé en una justa celebrada en Kazajastán”, declaró el joven de 25 años.

“En 2010 asisto al Playa Girón en Santiago de Cuba, donde logré mi primera medalla en ese evento, un bronce, debido a que perdí en semifinales con un coterráneo en la división de 57 kg. Meses después acudo al Campeonato Mundial juvenil en Bakú, Azerbaiyán, donde gané todos mis combates pero en la disputa por la corona perdí con el alemán Artur Bril”, expresó quien desea combatir profesionalmente en grandes ciudades estadounidenses como New York y Las Vegas.

Digamos que fue el Campeonato Mundial juvenil de 2010 tu gran momento, con esa formidable plata. Háblame las interioridades de ese certamen y lo que significó para ti…

“Ese fue un torneo muy importante para mí, al ser la primera vez que participaba en un Campeonato Mundial de mi deporte y, más importante aún,  representando a Cuba. Este certamen me podría abrir las puertas del equipo de mayores, por lo que fui a darlo todo sobre el ring. Para continuar con mis perspectivas de asistir a un evento del orbe de mayores o unos Juegos Olímpicos, ese Mundial juvenil me sirvió de gran experiencia, ya sabía lo que era estar en un torneo de esa magnitud.

“La pelea final con el alemán Artur estuvo precedida por unos guanteos que hicimos de preparación en Bakú, a medida que iban llegando los países, y lo dominé. Sin embargo, cuando llegó la pelea final me cambió el plan táctico, se me hizo escurridizo y se llevó la victoria. Yo pienso que mi derrota estuvo en el error de habernos puesto a guantear antes de la pelea, pero bueno, era parte de la preparación.

“Regresando del Mundial tuve que combatir en las Olimpiadas del Deporte Cubano en Camagüey, donde obtuve la medalla de bronce, al perder en semifinales con Lázaro Álvarez y gracias a mis resultados me incluyen en el equipo nacional de mayores. Antes de continuar, quiero decir que ese Campeonato Mundial me dio la clasificación para las primeras Olimpiadas Juveniles que se celebraron en Singapur, pero a la que solo iban tres pugilistas cubanos, los mismos que cogieron las medallas de oro”.

¿Te sorprendió la decisión de que fueras convocado a las filas de los Domadores de Cuba en 2014?

“Ese año estaba yo de tercera figura en mi división. A Robeisi Ramírez lo sancionaron y Marcos Forestal se quedó durante un torneo en Europa, por lo que yo era la figura que estaba al frente de mi peso. No tenía la preparación para afrontar esa responsabilidad, pero la asumí y me tocó ir a Rusia a las semifinales en Moscú, en 2014, donde peleé  con el ruso Nikita, que era plata mundial, y cedí en un buen combate.

“Después me mandaron para Kazajastán, a un torneo, para que lo tomara como preparación, pues pelearía en la final contra el equipo Baku Fire de Azerbaiyán. Llegado el momento de la verdad, perdí con el púgil local Magomed Gurbanov por decisión dividida, pero yo no me vi perder. Así es la vida, eché dos combates y no gané, no me sentía en las condiciones para enfrentar ese reto. Al retornar de esa final obtuve el título en el Torneo Internacional Giraldo Córdova Cardín y en la Copa Roberto Balado terminé con bronce, al caer frente al matancero Andy Cruz, campeón mundial este año”.

¿Cómo aparece en tu vida la oportunidad de trabajo en Panamá?

“Como en septiembre de 2016 me llaman de Panamá, un entrenador al que le habían contado de mí y me dijo que si yo estaba interesado en ir para ese país y pelear profesional, a lo que le respondí que sí.  Ese año me tocaba ir al Playa Girón y no participé porque estaba en los trámites para venir hacia acá y tenía que presentarme en la Embajada de Panamá, por lo que me bajan de la preselección nacional y llegué aquí legalmente en febrero de este año.

“Vine con el habanero Leodán Núñez, pues ya aquí estaban Pablo Vicente Carmona, Daniel Matellón y Damián Rodríguez.  Aquí estamos de contrato por cinco años con residencia panameña, estamos haciendo carrera profesional para tener un buen record de peleas ganadas y así poder pelear en  Estados Unidos, México, Japón, en fin,  donde nos lleven.

“Hasta ahora me ha ido bien,  ya he realizado tres combates y los he ganado todos.  Iba a combatir el 30 de septiembre,  pero no podré porque me enfermé y pasé un buen tiempo sin entrenar. Ahora estoy en las 122 libras”.

¿Fue Lázaro Álvarez tu rival más espinoso?

“Creo que sí, es un zurdo muy incómodo, tiene las extremidades más largas que las mías y se movía mucho, nunca lo encontraba”.

 

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