Béisbol Cubano

Miguel Pérez, Antonio “el Boricua” Jiménez y Francisco Santiesteban, dirigen en Nicaragua

El fin de semana pasado significó para el beisbol cubano el reencuentro con el éxito que tanto codicia la afición. Aunque el compromiso no pocos lo calificaron de poca monta, la realidad le regaló a la fanaticada del conjunto insular un trío de victorias en igual número de partidos ante su similar de Nicaragua, que ayudó a extender todavía más la racha de triunfos en la historia de estos topes y permitió obtener un balance de la forma deportiva de varios de los jugadores que estarán en el torneo de beisbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, Colombia.

Pero lo cierto es que ese encuentro bilateral entre las dos naciones, efectuado en Nicaragua, sirvió de antesala para que en el país centroamericano comience otro torneo importante a nivel de nación. Hoy, primero de marzo, se cortará la cinta que dejará oficialmente inaugurada la décima edición del Campeonato Superior Germán Pomares Ordóñez, el cual tendrá la participación de 18 equipos y alargará su calendario competitivo de fase regular hasta el 16 de septiembre. Al igual que en 2017, tendrá cinco fases, repartidas en primera y segunda vuelta, cuartos de final, semifinal y final.

Para esta edición, en la que el conjunto de Rivas saldrá con el banderín de campeón, nuevamente habrá sangre cubana en algunos de los estadios en que se jugará. Y no porque veremos a peloteros cubanos fortaleciendo ese campeonato —la Liga Pomares es muy estricta en cuanto al desarrollo del talento local—, sino porque de los 18 hombres que estarán dirigiendo, tres son nacidos en la Isla y con experiencia como jugadores en varias Series Nacionales.

El más experimentado del trío es el otrora lanzador del conjunto Industriales y de la selección nacional, Antonio Jiménez Ruiz, quien trabajó durante once temporadas en Cuba, con foja de 63 triunfos, 37 reveses, efectividad de 2.37, 94 juegos iniciados y 116 relevados, 530 ponches y 392 boletos en 846.2 entradas y le batearon solamente para .207.

Conocido por la afición beisbolera como “el Boricua” Jiménez, el año anterior estuvo al frente de los Indígenas de Matagalpa y ahora toma las riendas de los Dantos de Managua, monarcas en 2016. Jiménez, quien también ha comandado el equipo de Nueva Segovia en esta liga, hace casi tres décadas que vive en Nicaragua y ha desarrollado una fecunda  trayectoria como preparador de lanzadores, incluso con los elencos profesionales Gigantes de Rivas, Leones de León e Indios del Bóer.

Además fue mentor por un período breve del equipo San Fernando, en la Liga Profesional Nacional, donde cuenta con varios títulos y finales como entrenador de lanzadores, función que ha ocupado igualmente con la selección nacional nica.

Con las Fieras del San Fernando, del departamento de Masaya, estará el otrora lanzador de Holguín Miguel Pérez Sanamé, quien posee 42 años, fue campeón mundial juvenil en Monterrey 1992 y lanzó en ocho Series Nacionales, con 54 ganados, 57 perdidos, promedio de carreras limpias de 3.74, 25 salvamentos, le batearon para .253 y permitió 67 jonrones en 948.2 innings, además de 766 ponches. Sobre él, como pincelada apuntar que en la temporada 34 tuvo su única comparecencia al bate en Series Nacionales —al perder su equipo el bateador designado— y con bate de aluminio conectó un bambinazo de tres carreras.

Miguel, que salió de Cuba en la segunda mitad de la última década del siglo pasado, tuvo faena como profesional durante varias contiendas en la pelota pinolera y en Estados Unidos firmó con los Mets de Nueva York, organización con la que jugó en AA con los Binghamton Mets y coincidió con el inicialista matancero Michel Abreu.

El último de los estrategas es el otrora receptor habanero Francisco Santiesteban, al frente del Brumas de Jinotega, que se despidió de su país en 1998 cuando abandonó un equipo cubano que participaba en un torneo en Colombia. Con 43 años, estuvo en ocho contiendas con selecciones de la capital y ligó average de .280, con 222 imparables, 30 dobles, nueve triples y ocho cuadrangulares, además de 88 impulsadas y 58 bases robadas en 90 oportunidades. Por su parte, a la defensa tuvo average de .991, con 1574 lances, 14 errores y le salieron al robo en 212 ocasiones, pudiendo cumplir su función 96 veces.

En el beisbol estadounidense jugó en 1998, cuando firmó con los Marineros de Seattle y se desempeñó en Clase A avanzada con los JetHawks de Lancastercon, promediando para .240, con cuatro jonrones y 21 remolcadas. En 2000 pasó a jugar en una Liga Independiente.  Santiesteban se ha involucrado en ligas profesionales de Nicaragua, formó parte del cuerpo técnico de los Gigantes de Rivas en la profesional y tiene experiencia con los Bravos de Atlanta en la Dominican Summer League. (Néstor Pérez)

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