Béisbol Cubano

Los otros cubanos que también llegaron al cielo con los Astros de Houston

En las últimas tres temporadas de las Grandes Ligas, Cuba ha tenido presencia en la Serie Mundial. Con talento, suerte y ashé ha podido ver coronarse  al menos a uno de sus hijos cada temporada, como ocurrió con Kendry Morales (Kansas City 2015), Aroldis Chapman y Jorge Carlos Soler (Cachorros de Chicago 2016) y en la última al gran Yulieski Gurriel, espirituano que fue parte de un momento histórico con los Astros de Houston, franquicia que alcanzó su primer título en la Gran Carpa, al vencer en una final de las más contendidas en los últimos 25 años.

Como se merece, Yulieski fue felicitado hasta el cansancio por un triunfo añorado y que era uno de los resultados pendientes en su fructífera carrera deportiva, sobre la cual próximamente publicaremos un interesante material. Sin embargo, consideramos también justo congratular y repasar cada una de las actuaciones –pondremos siempre las estadísticas correspondientes al nivel más alto al que llegaron- de los jugadores cubanos que pertenecen al actual monarca de las Mayores y que luchan en Ligas Menores por llegar algún día al equipo principal.

Comencemos por el lanzador derecho habanero Rogelio Armenteros, quien, a sus 23 años, es el principal candidato entre los cubanos firmados por Houston para acompañar a Gurriel la próxima campaña. El guanabacoense fue la sensación de los Fresno Grizzlies (AAA), pues su ascenso a casi la mitad del calendario de las Menores le reportó 8 victorias, un revés, efectividad de 2.16, 72 ponches en 58.1 entradas, los contrarios le batearon para un pobre .203 y su WHIP lo dejó en 1.05. Estuvo a punto de propinar dos no hit no run y en el choque que perdió le hicieron dos carreras limpias y ponchó a nueve bateadores en cinco episodios.

En esa misma escuadra también se desenvolvió el jardinero villaclareño de 26 años Alejandro García. Con tres contiendas en Series Nacionales, García tuvo su segundo año consecutivo en AAA y promedió para .269, con 43 hits, 11 tubeyes y un jonrón. Salió de Cuba en marzo de 2012 y tres años después fue reclutado por la escuadra estelar.

Un peldaño abajo se encuentra la escuadra Corpus Christi Hooks, en la que militan los lanzadores Yoanys Quiala y Cionel Pérez. El holguinero Quiala, de 23 años y una temporada con los Cachorros de su provincia, después de excelentes salidas en Clase A avanzada, fue promovido a AA por primera vez en su vida, donde ganó cuatro veces y perdió la misma cantidad, alcanzó promedio de carreras limpias de 2.86, pero los contrarios le batearon para .302.

Mientras que el zurdo matancero Cionel Pérez, en su tránsito por las selecciones nacionales juveniles y por dos Series Nacionales, descolló como una de las grandes promesas del pitcheo antillano, reforzado ese criterio por su condición de siniestro. Pero el oriundo de Boca de Camarioca y miembro del team Cuba que alcanzó el oro en los Juegos Centroamericano y del Caribe de Veracruz 2014, decidió que su futuro estaba al norte de su país y a finales de 2016 llegó a un acuerdo con Houston. Este año llegó hasta AA, donde no tuvo decisión en cuatro salidas, ponchó a 10 en trece entradas y gozó de efectividad de 5.54.

En los Buies Creek Astros, de Clase A avanzada, aparecen el torpedero santiaguero Anibal Sierra, el jardinero tunero Yordan Álvarez y el lanzador espirituano Carlos Sierra. Anibal tiene 23 años,  jugó tres contiendas con las Avispas indómitas y a mediados del pasado año fue firmado por los Astros. En 104 partidos alcanzó average ofensivo de .196, se apuntó 10 dobles, tres triples y seis jonrones, mientras su cantidad de ponchados fue muy elevada, exactamente 118, lo que da un promedio de un estrucado cada tres veces al bate, nada bueno para él, que dista de ser un slugger.

En tanto Álvarez, con experiencia en dos Series como inicialista y jardinero izquierdo, firmó con Houston un contrato en agosto de 2016 y este año estuvo inmerso en 58 juegos, con average de .277, once dobles, tres bambinazos, 36 remolcadas y seis bases robadas en siete oportunidades. Fue invitado al Juego de las Estrellas del Futuro, donde entró como emergente y se fue de 1-1, con una impulsada y una anotada.

Mientras que Carlos participó en tres contiendas, tiene 23 años y en diciembre de 2015 acordó con Houston. Siempre como relevista, actuó en 25 choques, ganó tres, tropezó en uno y su efectividad fue de 3.00, mientras llegó a 49 estrucados en 48 entradas.

Otro de los miembros de la franquicia titular es el lanzador artemiseño Jesús Balaguer, quien luego hizo carrera con Industriales. Tiene 24 años y en abril de este 2017 firmó, para incorporarse pronto a la organización.  Con el elenco Quad Cities River Bandits, de Clase A media, lanzó diez partidos como relevista, ganó cuatro, cayó en uno, ponchó 29 veces en 18.2 capítulos, pero su efectividad fue alta, 4.34, aunque le batearon poco, .212.

El último de los cubanos vestidos de naranja es el camagüeyano Elián Rodríguez, quien tiene 20 años y jugó en una Serie Nacional, la 54. Con el equipo DSL Astros Orange, nivel Rookie, abrió nueve partidos, no ganó, perdió tres, su promedio de limpias fue muy malo, 7.46, mientras que en 25.1 episodios regaló 30 pasaportes.

Aunque no han jugado todavía con la organización, pues sus contratos se acordaron luego de concluida la campaña de Ligas Menores, pueden sentir como suyo el título de Houston el receptor pinareño Lorenzo Quintana y el lanzador artemiseño Julio César Robaina. (Néstor Pérez)

 

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