Béisbol Cubano

Gelkis Jiménez: las segundas oportunidades se aprovechan y se aprovechan bien

Por DAVID DÍAZ

Para la confección de este trabajo, observé una imagen que data de abril de 2015. En ella aparecen cinco peloteros cubanos en uno de los dagout de la Universidad de Miami, posando para la cámara, después de terminar sus respectivas demostraciones ante scouts de diferentes organizaciones de Grandes Ligas. Aparecen el inicialista camagüeyano Yaisel Mederos, firmado ese año por los Orioles de Baltimore y solamente con una temporada de experiencia en Clase A+; el infielder pinero Andy Ibáñez, contratado por los Rangers de Texas y como tope tiene su bregar este año en AA.

Completan la foto el receptor camagüeyano Lednier Ricardo, bajo los servicios de los Mets de Nueva York, para los cuales ha jugado hasta Clase A+; el lanzador zurdo mayabequense Ariel Miranda, quien se apoderó de un puesto en la rotación de los Marineros de Seattle y el quinto atleta que aparece es el único del grupo que nunca pudo mover su mano para firmar un contrato con una organización de las Mayores, el jardinero santiaguero Gelkis Jiménez.

El indómito -a diferencia de otros peloteros de la Isla que han visto pasar varios años en República Dominicana con las manos vacías y se aferran a permanecer allí, en la búsqueda de un contrato que puede no llegar a ocurrir- regresó de tierras quisqueyanas el año pasado, tras no poder cumplir el anhelo de concretar un acuerdo con algún plantel de la Gran Carpa, ni ser fichado para intervenir en otra Liga del continente.

Antes de establecerse en República Dominicana, donde llegó por vía legal, Gelkis estuvo en el grupo de siete jugadores que fueron sancionados en junio de 2014 por un intento frustrado de salida clandestina del país. El coste de esa acción, que también involucró, entre otros, al industrialista Yasmani Tomás y a los lanzadores villaclareños Diosdani Castillo y Yasmani Hernández Romero , fue la separación de la preselección nacional que se alistaba para enfrentar a una selección nacional universitaria de Estados Unidos en territorio cubano.

Gelkis es el tipo de atleta que se encargó de que su nombre comenzara a rodar de boca en boca desde las categorías juveniles, al ser seleccionado en el equipo Todos Estrellas del Campeonato Mundial juvenil de Thunder Bay, Canadá, en 2010.

En ese evento en el que su equipo se hizo de las preseas bronceadas, Jiménez fue elegido como el mejor jardinero izquierdo de la justa y estuvo acompañado, entre otras luminarias, por el inicialista granmense Guillermo Avilés, el lanzador espirituano Omar Luis y el torpedero puertorriqueño Francisco Lindor (miembro de los Indios de Cleveland) .  Antes de esa competición, el santiaguero logró incluirse entre los 18 atletas que asistieron al Campeonato Panamericano de cadetes en 2008, que acogió México.

Su salto a la primera categoría del beisbol cubano se produjo en la temporada 51, en la que el mentor debutante Alcides Sánchez solamente le ofreció tres comparecencias al bate. En la contienda siguiente, y con un timonel nuevo guiando a las Avispas, Evenecer Godínez,  Gelkis compiló 137 veces al bate y promedió para .314, mientras que en su última Serie, dirigido por Luis Danilo Larduet, sus números no fueron destacados en poco más de 90 oportunidades. En tres campañas jugadas, antes de la actual, sus guarismos estaban lejos del gran pelotero que se hablaba desde las categorías de abajo.

Sin embargo, parece incuestionable que su estancia en República Dominicana le reportó ganancias a su técnica de bateo, pues en el debut de Orestes Kindelán como director de unas Avispas que no pudieron vencer la primera fase del campeonato con la clasificación a la segunda vuelta ni con la posesión de uno de los comodines, Gelkis Jiménez, en sentido general, fue el bateador más sobresaliente del conjunto.

En 35 partidos jugados promedió ofensivamente para .348 (mejor average de su equipo), 40 indiscutibles (tercero del plantel), nueve dobletes (tercero del conjunto), cuatro cuadrangulares (puntero entre los indómitos), slugging de .548 (segundo entre sus compañeros) y comandó el OBP con .476, embasándose casi una vez cada dos veces al bate. De cara al futuro de una ansiada clasificación del equipo santiaguero, las prestaciones de Jiménez, quien toda la temporada se desempeñó como bateador designado, son muy valiosas.

 

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