Dragones de Chunichi firman a Raidel Martínez, a Leonardo Urgellés y tienen a seis cubanos en nómina

10 Febrero, 2017 7:56 pm0 commentsViews: 245

0111111111111No me equivoco cuando digo que si un equipo del beisbol nipón apuesta por el talento cubano, ya sea de jóvenes, consagrados o de entrenadores que tuvieron una carrera lustrosa en nuestra pelota como atletas activos, esos son los Dragones de Chunichi, correspondiente a la Liga Japonesa Profesional. Muy en serio se han tomado el propósito de recuperar los planos estelares que lo llevaron a ganar la Serie Mundial de ese país en 1954 y 2007, pues en la pasada contienda marcharon últimos de su liga, con 58 triunfos y 92 tropiezos.

En la tierra del Sol Naciente se encuentra el legendario Omar Linares, quien fue contratado como entrenador de bateo de los Dragones y como jugadores aparecen el torpedero tunero Alexander Guerrero, el outfielder villaclareño Dayán Viciedo y el lanzador zurdo artemiseño Raúl Valdés. Pero al igual que Guerrero, deben hacer su debut con la escuadra de Yomiuri –probablemente que en un inicio en el sistema de granjas del plantel- dos de las perlas más brillantes de la pelota cubana actual, los prometedores bisoños Raidel Martínez, de Pinar del Río, y el pinero Leonardo Urgellés, ambos con rendimientos sobresalientes en la pasada Serie Nacional.

Martínez y Urgellés firmaron hoy sus respectivos contratos con los Dragones, como asegura el sitio www.beisbolcubano.cu. El primero es un lanzador con grandísimas perspectivas que a sus 20 años integró la nómina del conjunto cubano que participará en marzo en el IV Clásico Mundial. Su velocidad rebasa con comodidad las 93 millas, y poco a poco va ganando dominio sobre el cambio de velocidad, lanzamiento imprescindible para contrastar la rapidez de sus envíos. Su corta edad es una garantía para que el muchacho esté en constante aprendizaje y llegue a convertirse en un consagrado, impresión que tiene el avezado entrenador de pitcheo José Manuel Cortina, cuando lo comparó con Pedro Luis Lazo.

Es cierto que Raidel sobre el box es toda guapería y transmite la impresión de que es un lanzador que carga sobre sus hombros la experiencia de unas cuantas Series Nacionales. Ha ponchado a los mismísimos Despaigne, Cepeda y Malleta y en su segunda temporada archivó siete éxitos, tres fracasos e igual cifra de salvamentos –en las dos primeras fases, primero con Pinar del Río y después de refuerzo con Ciego de Ávila- , efectividad de 2.10 y en 85.2 entradas contó con 47 ponches y 27 boletos, además de permitir solo cinco cuadrangulares. En 2016 conformó el elenco que enfrentó el Tope Cuba-Estados Unidos, con sede en la Isla.

Mientras que el jardinero Leonardo, a sus 23 años, tuvo en la Serie 56 la mejor, por mucho, de sus cinco temporadas. En las cuatro anteriores promedió 280. (94 incogibles en 336 veces al bate), con 18 tubeyes, cinco triples y dos cuadrangulares, y fue generalmente un jugador de banca. Sin embargo, en la pasada temporada tuvo un desborde de calidad que lo llevó a integrar el equipo Occidentales al Juego de las Estrellas y al concluir la primera fase promedió para .372 (54 en 145), diez dobles, seis cuadrangulares, 38 remolcadas, 26 transferencias, 17 ponches y sobresaliente OBP de 47.2.

Con esos notables guarismos como escudo, además de un potente y preciso brazo desde los jardines, donde abarca un terreno considerable, y un tacto y poder que van en desarrollo, sorprendentemente no fue escogido como refuerzo por ninguno de los ocho equipos que se enrolaron en la segunda vuelta de la pelota cubana. (David Diaz)

Tags:

Leave a Reply