Del añorado equipo Cuba unificado al Clásico Mundial y un rico comentario al respecto

17 febrero, 2017 1:05 am6 commentsViews: 1475

11A finales del pasado milenio y en el primer lustro del siglo corriente recuerdo que solamente había alma y corazón para sentir los títulos como única recompensa admisible en cuanto evento internacional de pelota los cubanos participaran. El primer lugar en este deporte siempre fue visto como algo supremo, lo que nos permitía destacar sobre otros países y a la vez jactarnos de que el beisbol cubano, sino era el mejor, estaba constantemente en la vanguardia.

Cuando se perdía en la final y una plata quedaba como resultado, no se reflexionaba el verdadero valor de un segundo puesto, y en cambio, un mar de lamentos y en ocasiones excusas frívolas flotaban en el aire. El titular “Pierde Cuba en la final” era equivalente a un duelo nacional que duraba días, pues hasta los menos interesados en la pelota sentían una parte del dolor. Nos adaptamos empedernidamente al triunfo y eso terminó haciéndonos daño.

Hoy, o más bien desde hace una década o un poquito más, el contexto del beisbol cubano nos ha privado de eso que siempre teníamos como prioridad. Aislados rendimientos –y cada vez más aislados- no sirven para llenar un estómago adaptado al vino de la victoria. Por ello, hemos tenido que pasar por el sinuoso proceso de desintoxicación y aceptar las cosas como son.

Una palabra preciosa como soñar está en desuso en nuestro diccionario. Si antes la utilizábamos con frecuencia porque la realidad era consecuente, en el presente muy pocos son los que se atreven a emplearla, porque la experiencia ha demostrado que cuando hemos osado soñar, hemos caído de bien alto y los chichones no han tardado en salir.

Ni Carlos Martí se arriesga a soñar y más bien prefiere andar con pies de plomo sobre la tierra. Hace días expresó que el objetivo en el venidero Clásico Mundial de beisbol era clasificar a la siguiente ronda y después luchar. Esa aspiración hace veinte o treinta años no encontraba cabida en ningún manager o jugador, pero la culpa, la maldita culpa no es de Martí ni de los 29 jugadores antillanos que viajarán a Japón.

Si se piensa de esa forma, es porque obedece a la pálida situación que vive la pelota cubana, cuyas arterias cada vez más están tupidas, a causa, fundamentalmente, de que después de 1961 más de 600 peloteros han tomado las de Villadiego, impulsados por una superación profesional que en la Isla no tenían y no todos consiguieron fuera.

Por ese motivo, la inmensa mayoría de los atletas convocados para este Clásico, lógicamente, no estuvieran de no existir el éxodo migratorio. Y si apretamos la tuerca, probablemente la mitad no aparecieran de conformarse una segunda selección, y créanme que los estoy llevando suave. Pero bueno, eso es harina de otro costal.

Volviendo a las posibilidades reales que tienen los cubanos en el magno evento de marzo, primero digo que siempre he sido reacio a dar pronósticos, porque de las pocas veces que lo he hecho, la mayoría he salido con tomates sobre mi rostro. Sin embargo, el inminente torneo no es cualquiera, por lo que de forma concreta daré mi vaticinio.

Considero que la meta que se propone el director del conjunto podrá ser cumplida. Sí, creo que Cuba avanzará a la segunda fase y con ello no afirmo que será un asunto de coser y cantar. De antemano considero que en el primer juego ante los samuráis japoneses poco hay que buscar, pues ese país además de tener par de títulos en esta lid y contar con un beisbol estrictamente organizado y cualificado, es el claro favorito de la llave B y uno de los principales pretendientes a acariciar el cetro. Eso nadie lo duda, como tampoco que los criollos volarán a la tierra del sol naciente con el objetivo de ganar dos partidos, uno a China, el otro a Australia, y punto.

El segundo compromiso es contra el plantel chino, que en las tres primeras ediciones acumula dos triunfos y siete fracasos, y como mejor lugar ostenta el onceno, alcanzado en 2009. No me importa que sea el conocido Bruce Chen el que tenga la encomienda de vencer a los nuestros. Desde ya le apunto la victoria a la tropa de Martí.

Se puede decir que el calendario encaja a los intereses de los cubanos. Revés en el debut, victoria ante el plantel más flojo del grupo y por ende, inyección de energía y esperanza para rivalizar con el elenco australiano, el equipo a derrotar y la vía expedita para la segunda fase. Por supuesto que ante la trascendencia de este encuentro todas las miradas deben apuntar hacia nuestro principal hombre desde el box, el derecho de Yara Lázaro Blanco, y espero que así piensen los altos estrategas de su equipo.

Insisto, será un partido este enredado en demasía, principalmente por el staff de lanzadores que presentan los aussies, cuya ofensiva puede ser el punto vulnerable del equipo, pero hay que tener en cuenta que sus intenciones si se ponen al lado de las nuestras son idénticas, es decir: luchar su primer choque contra los locales, aunque el favoritismo está con los japoneses, luego derrotar a China, para intentar mantenerse en competencia en el partido ante Cuba. Visto así, tiende a complicar las cosas y más si, como se deduce, igualmente guarden su mejor carta para el crucial partido.

Sin embargo, apartando que mis sentimientos estén con la causa antillana, mi instinto me dice que esta vez no será excepción, y como en las otras tres versiones las cuatro letras tendrán un lugar entre los ocho mejores equipos. Eso sí, hasta aquí llega mi atrevimiento, mi impulso pronosticador, pues creo que en este segmento se corta el camino para la escuadra de la Isla.

Entonces, aprovechando la coyuntura de mi vaticinio, incluyo la pregunta que prácticamente todos desearan que tuviera pies, manos y corazón: ¿qué ocurriría si el equipo Cuba unificado, con los de aquí y los de allá, participa en el Clásico Mundial de beisbol?

Esa interrogante es tan viral en redes sociales, medios de comunicación, blogs, peñas deportivas. Tan hondo ha penetrado que ha encontrado hueco hasta en el imaginario popular. Es una añoranza vestida de utopía, al menos hoy día, pero si de la noche a la mañana, como las cosas locas de la vida, esto llegara a materializarse, el doliente e hipotético estancamiento de los antillanos en la segunda fase del Clásico Mundial fuera altamente probable que no ocurriera.

Como es harto conocido, la calidad de nuestro deporte nacional, salvo contadísimas excepciones que permanecen en la Mayor de las Antillas, se encuentra distribuida por distintos países. Algunos de ellos han impreso su estampa en las Mayores y para que se tenga una noción de la magnitud del fenómeno, que tiende a ser creciente, en la pasada contienda de la MLB un total de 30 paisanos –nacidos en la Isla- tuvieron oportunidades, distribuidos en ocho lanzadores, doce jugadores de cuadro, ocho jardineros y dos receptores.

Es indiscutible que de armarse el supuesto conjunto unificado una parte considerable de los exponentes en la Gran Carpa tendrán su puesto garantizado, en unión a algunos elementos de las Series Nacionales y de las Ligas Menores, como el sentido común dicta, pues se aboga por calidad y representatividad, y no por hacer un team completamente con la diáspora.

Si eso fuera posible, sin muchas cortapisas ese plantel avanzaría a la siguiente fase e incluso Japón ya no fuera visto como el verdugo que pondrá la cabeza a rodar. En la segunda ronda, probablemente enfrentaríamos a nuestros compañeros de llave, los nipones, además de las selecciones de Holanda y Corea del Sur, que son los pretendientes a imponerse en la poole A. Aunque el nivel se incrementa, soy partidario de que la tropa antillana tiene los atributos para al menos agenciarse dos éxitos, que le pondría muy cómoda la situación en pos de continuar a la fase final de los cuatros grandes en el Dodger Stadium de Los Ángeles.

Una vez en esa fase, puede ocurrir cualquier cosa, claro está. Pero la pasión no me ciega y por muchas ganas que tenga de que un elenco así exista y gane un Clásico Mundial, no creo que eso ocurra con grandes posibilidades. Reitero que la actuación que más le pega a un plantel con estas características es concluir entre los cuatro primeros, con oportunidades reales de agarrar un bronce o una plata en menor medida.

Sucede que contaríamos con una ofensiva violenta, de largo alcance y productiva, como recurso primario en el terreno de juego. A ello sumémosle que la defensa también tendría sus motivos de elogios, hasta que nos encontramos con la penumbra que afectaría al equipo Cuba unificado: el área del pitcheo.

Esa apreciación no es solo mía, pues hace poco conversaba con algunos jugadores retirados y me decían que la imposibilidad de que una selección cubana agrupada se lleve el Clásico pasa por la carencia de lanzadores estelares, no solo en las Series Nacionales, sino también en otras ligas. Salvo el holguinero Aroldis Chapman, que sería el taponero ilustre de la escuadra, y el pinero Raicel Iglesias, uno de los abridores, los otros cinco serpentineros –pues José Fernández falleció en septiembre del pasado año- que actuaron en las Grandes Ligas tuvieron apariciones intermitentes.

Lo antes mencionado bien puede ser una preocupación extrema, pues las armadas favoritas cuentan con lanzadores probados en el mejor beisbol del mundo. No obstante, la Isla posee una cantera de prospectos en Ligas Menores que pudiera ser un buen paliativo ante la situación que se presenta.

Hasta aquí he navegado entre realidades e hipótesis, con las que pueden simpatizar o estar en desacuerdo. En definitiva, sería muy aburrido que todos cuelguen del mismo criterio y no exista la tan nutritiva polémica. Pero si se ha llegado hasta este punto, se impone la confección del supuesto Cuba unificado, que Cronodeportes ha elaborado y aquí les deja:

Receptores:

Yosvani Alarcón

Frank Camilo Morejón

Yasmani Grandal *

Jugadores de cuadro:

José Dariel Abreu *

Kendry Morales *

Aledmys Díaz *

Yuliesky Gourriel *

Yunel Escobar *

Alexei Ramírez *

José Iglesias *

Yoan Moncada*

Jardineros:

Yoenis Céspedes *

Alfredo Despaigne

Yasmany Tomás *

Yasiel Puig *

Leonys Martín *

Lanzadores:

Aroldis Chapman *

Lázaro Blanco

Ariel Miranda *

Roenis Elías *

Raisel Iglesias *

Liván Moinelo

Odrisamer Despaigne *

Armando Rivero *

Raudel Lazo *

Yoanner Negrín *

Norge Luis Ruiz *

Yadier Álvarez *

Rogelio Armenteros *

Leyenda: Los jugadores marcados con asterisco se encuentran fuera de Cuba.

Nota: Esta es nuestra propuesta, repetimos, que obviamente dista de ser la verdad absoluta, el equipo inmutable o la solución perfecta. Al menos con el grueso de este conjunto deben coincidir, pues la delirante tarea de confeccionar una selección con estas características, activa el sentido común y nos obliga a no dejar fuera a aquellos con más potencialidades evidentes. Como también, es inevitable que la discrepancia no exista y salten nombres que pudieron haber estado, dígase Dalier Hinojosa, Guillermo Heredia, Rusney Castillo, Yandy Díaz, Adonis Garcia, Yadiel Hernandez, Félix Pérez, Frederich Cepeda, Jorge Carlos Soler, Brayan Peña, Vladimir García, Ronnier Mustelier, Jose Miguel Fernandez, Hector Mendoza, Alexander Guerrero, Dayán Viciedo, Raul Valdes, Hassan Pena, Lourdes Gurriel Jr., entre otros. Esperamos sus comentarios… (David Díaz)

 

6 Comments

  • Ese debia ser el equipo yo cambiaria a leonis martin por roel santos

    • ???? Leonis es mejor que Roel de aquí a España, también lo es Heredia, solo que este batea a la derecha

  • Como sobra gente marcada con asterisco en esa lista…por favor

  • maikel rodriguez SAB

    bastante acertado el equipo, siempre es dificil hacer un escrito de estas caracteristicas, rapido ,me gustaria q se hubiera tomado en cuenta a miguel alfredo gonzalez q si bien no se ha hecho justicia nos ayudaria mucho a nosotros,quizas no se como tendria el brazo ahora,y lo q si no me cabe dudas es q alexei ramirez vio pasar sus mejores años, ya no deberia ser contratado este año en las mayores.
    de todos modos muy acertada tu selección.

  • José M Fdez o Adonis por yoan Moncada. Los pichers se pudieran revisar tambien… Por lo demás me gusta mucho ese equipo. De los jardineros, fuera de Despaigne ningún otro de los que están en Cuba clasifica es muy cierto

  • Esta bien ese añorado equipo, pero creo que pudienran agregar algunos mas que estan en nuestra isla como el 2da base de granma Carlos Benite que jugo muy bien en la serie del caribe, otro que tambien puede jugar por como lo hizo es el lanzador Bladimir Baños.

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