Béisbol Cubano

Cuando el cuartico está igualito en el Latino, Granma puede sacrificar a Matanzas

De nuevo, como ha sucedido incontables ocasiones y seguirá ocurriendo, aquello de borrón y cuenta… es aplicable al deporte, más concreto a la pelota y exactamente a los play offs de la Serie Nacional cubana en su edición 57. El equipo de Matanzas, impulsado por su buena racha en los últimos partidos, terminó en la primera posición de la fase clasificatoria, relegando a un segundo puesto al conjunto tunero, muy estable en el torneo. Por su parte, el elenco de Granma fue a parar a la cuarta plaza de la etapa regular, sin poder aprovechar la casi desastrosa actuación de Industriales en la segunda fase.

Con la presencia de los yumurinos en la punta del torneo, algo que no es noticia, muchos aficionados se lanzaron a augurar que esta sí sería la temporada de los Cocodrilos, algunos hasta se lo creyeron más todavía porque Víctor Mesa ya no estaba en el banquillo dirigiendo. Pero también existió y existen más ahora, un grupo ampliamente numérico de aficionados que tienen muy claras las verdaderas potencialidades del plantel granmense y por eso les otorgaron sus votos como favorito para discutir el título. Nuevamente, claro.

Después de los primeros cuatro choques, esta semifinal coloca a Granma con tres victorias y un fracaso, encajado en el comienzo de las hostilidades. A pesar de toda la crítica que recibió el mentor Carlos Martí cuando seleccionó sus tres refuerzos para esta instancia —se le acusó de escoger erróneamente y de pasar por alto cartas importantes, fundamentalmente en el pitcheo—, las cosas le han salido muy bien, tanto que si gana hoy estaría logrando su segunda estancia consecutiva en la final.

En los partidos celebrados, los vigentes campeones han sido superiores en todos los aspectos a sus adversarios. Entiéndase que en bateo han estampado un average de .289, con protagonismo incuestionable para su inicialista Guillermo Avilés, con promedio ofensivo de .400, dos dobles y los dos cuadrangulares que acumula su plantel. En tanto los matanceros son dueños de un famélico average de .218, con solamente dos figuras que están ajustadas al bate, Yasiel Santoya y Eduardo Blanco, mientras que el resto presenta números desfavorables en su mayoría, con un Yurisbel Gracial llamado a empujar al equipo y sin imparables en 17 veces al bate.

En el pitcheo los dirigidos por Martí, paradójicamente tienen mejor efectividad que sus contrarios, 3.86, por 5.56. El cuerpo de lanzadores de los occidentales ha soportado doce extrabases y se vio resentido por dos salidas ineficaces de su segundo abridor, Roy Hernández, y del siguiente en llevarse la apertura, el derecho refuerzo de Ciego de Ávila, Dachel Duquesne. A los orientales les ha venido como anillo al dedo la presencia del refuerzo villaclareño Alain Sánchez, artífice de dos triunfos y un promedio de carreras limpias de 1.74 en 10.1 entradas de labor, además de una última imagen muy positiva dejada por su cabeza de staff Lázaro Blanco, tras enmudecer ayer la batería matancera.

Hoy, si en definitiva se puede jugar, pues llovía a raudales en el estadio Mártires de Barbados, Martí le volverá a dar la bola al santiaguero Ulfrido García, quien tiene una apertura en esta postemporada y las cosas no le salieron muy bien que digamos. En la otra banca, Figueroa depositará todas sus esperanzas en el zurdo Yoanni Yera, quien tiene la única victoria de los Cocodrilos gracias a una sólida actuación con diez ponches repartidos el 4 de enero. De Yera y su capacidad de mantener los nervios controlados depende en buena medida que Matanzas no repita el cuento de la buena pipa al que nos tiene acostumbrado.

Por otra parte, la otra semifinal de la pelota cubana la dirimen Las Tunas e Industriales. Marcha una victoria por bando, tras el hachazo inicial de los Leñadores, ripostado por un hambre voraz de los Leones en el segundo choque, que dejó a los “mamíferos” sonrientes y sacándose los restos de la cena con los palos de las hachas de sus víctimas.

Hoy es día de entrenamiento para ambas escuadras y mañana se le dará vida nuevamente a este duelo en el Latinoamericano, instalación que debe estar altamente habitada como en sus mejores recuerdos.  Menos en defensa, los habaneros son mejores en el resto de los apartados: pues poseen promedio ofensivo de .342, mientras que sus contrincantes presumen de .270, y en pitcheo ostentan los lanzadores de Víctor Mesa efectividad de 6.88 y los de Alberto Civil un preocupante promedio de carreras limpias de 9.00.

Para el partido de mañana ambos estrategas tienen definidas sus figuras para lanzar los envíos de apertura. Con el avileño Vladimir García evidentemente solicitado por Mesa para que ocupe su función de antaño, la de relevar —tiene dos actuaciones en ese rol frente a los tuneros—, la misión de darle la victoria a los azules recaerá sobre el zurdo artemiseño Misael Villa, sediento de soltar sus primeros envíos con la camiseta de Industriales.

También el pinareño Vladimir Baños, la carta de triunfo de Civil para mañana, está ansioso de lanzar por primera vez en esta postemporada e igual de debutar con la franela tunera. El vueltabajero pudo haber sido el encargado de abrir el segundo encuentro, el del pasado lunes, amparado por las buenas salidas que realizó contra la escuadra capitalina en la segunda ronda del torneo.

El terreno, como repiten hasta el cansancio los atletas, será el que dicte la última palabra. Veremos si Granma sacrifica hoy a los Cocodrilos y quién mañana en la noche pone el duelo a su favor entre Leones y Leñadores. (Pedro Villavicencio)

 

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