Alden Mesa: “Me retiré porque me mandaron para Metros, cuando no había en La Habana tres receptores mejores que yo”

17 Marzo, 2017 1:20 am8 commentsViews: 1459

Alden Mesa en sus buenos tiempos con los Industriales en las Series Nacionales de Cuba

No escondo que estuve entre esos que les llegó a molestar la presencia de Alden Mesa como receptor regular de Industriales, en una época refulgente para el beisbol capitalino. Su ofensiva era famélica y cuando vemos a un bateador que no tiene grandes dotes madero en ristre, algunas veces pensamos tajantemente que su lugar es en el banco y no en el terreno de juego, allí, en el juego diario.

Pero la defensiva de Alden se encontraba exactamente en el polo opuesto de su debilitada ofensiva. Con el guante era un maestro universitario que sentaba cátedra, guiaba a los lanzadores con la prestancia de un lazarillo que conduce a un ciego y la mayoría de los corredores que intentaban robarle, eran atrapados in fraganti con una habilidad característica del más aventajado de Scotland Yard. De 250 veces que le salieron al robo, sorprendió en 141 ocasiones.

“Nací el 5 de enero de 1981 en Maternidad Obrera, pero soy oriundo de Boyeros, pues me crié en el reparto Villanueva, Santiago de las Vegas.  Me adentré en la Catalina de Santiago de las Vegas, donde mi papá me llevó cuando tenía 8 años. Más adelante, el entrenador Chavito me puso de receptor en la práctica porque no había más nadie y desde ese día me gustó mucho, porque es una posición muy activa, siempre pendiente de todos.

“No tenia ídolos en esa posición, mi jugador preferido era el camarero Juan Padilla, que era también de Santiago. Cuando tenía nueve años jugué su posición y también me desempeñé en el jardín derecho, en el campo corto y la antesala. En esas categorías fui hasta lanzador”, expresa Alden, quien años después se trasladó hacia el Reparto Sevillano.

“Fui campeón nacional en la categoría 15-16, con el liseño Felipe Barbería como manager y Agustín Ávila de segundo entrenador. Participé en varios torneos internacionales en las categorías inferiores, siendo subcampeón mundial 13-15 en Japón 1996 con Barbería como director, monarca universal 15-16 en Taipei de China 1997 con Raudel Bencomo al frente y bronce mundial en los juveniles en Taipei 1999 con el camagüeyano Miguel Borroto como mentor.

“Era el capitán de todos esos equipos, pues los muchachos siempre me elegían al ser el más responsable. Fueron experiencias bonitas, ya sabes, éramos chamacos. Todas mis medallas las tiene mi papá de exposición en la sala de la casa en La Habana. Él siempre estuvo a mi lado, pendiente de mi carrera y rendimiento todo el tiempo. Compartí en esos equipo con el artemiseño José Ángel García, el matancero Jorge Endri Castellanos, el santiaguero Danny Betancourt, el cienfueguero Adriano García, los espirituanos Osdelvis Bernal y Frederich Cepeda, los habaneros Yohandri Urgellés, Maikel Neninger, Serguei Pérez, Yasser Gómez, Bryan Peña, Yunel Escobar, los camagüeyanos Vicyoandri Odelín y Leslie Anderson, entre muchos más.

“Debuté en el equipo Industriales en 1998 con 17 años, bajo las órdenes de Guillermo Carmona, el Gulla, como le dicen todos.  Mi primer partido después de 46 juegos, pues estaban por delante de mi Iván Correa y Ricardo Miranda (el Miro), fue en la subserie donde Padilla batea para triple play sin asistencia de Acebey. Eso para mí fue inolvidable. Fue impresionante debutar con el mejor equipo de Cuba, en el que estaban todos mis ídolos y poder  jugar con ellos. Imagínate, te hablo de Lázaro Valle, de la Torre, Padilla, Germán, Vargas, Javier, Tabares, Scull y Yasser, qué más podía pedir”, asevera.

Tuviste muchos buenos recuerdos con las selecciones nacionales inferiores y aseguro que con los Azules igual. Dime los tres mejores momentos con Industriales.

“Los tres años que fuimos campeones con Anglada, el mejor director que ha tenido Industriales, porque sabía dirigir a los hombres de diferentes caracteres y sabía comprometer a los peloteros. Pero, sin dudas, el mejor momento fue la final de 2006 contra Santiago de Cuba, que le ganamos en el Guillermón Moncada”.

Para que un receptor triunfe hace falta…

“Disciplina, sacrificio y visión del juego, además de conocer bien a sus lanzadores. Lo demás viene sólo hermano”.

En 2007 integraste tu única selección nacional de mayores, cuando participaste en una cuadrangular en Italia.

“Imagínate que ese torneo era como el fútbol, porque empatamos con Taipei de China el último día. No se podía jugar más de 9 innings y ganamos al final por diferencia de carrera. Para serte sincero, no creo que se haya sido injusto conmigo, porque yo bateaba poco y había muchos receptores de calidad”.

Estuviste once Series con Industriales, bateaste 214 e impulsaste 116 carreras. ¿Cómo pudiste tanto tiempo ser receptor titular a pesar de tus números discretos?

“Esos son mis número al bate, busca mis estadísticas a la defensa. Estoy entre los primeros cinco en la historia del beisbol de Cuba en corredores cogidos robando. Fíjate que mi mujer nunca me ha podido robar ni la billetera -sonríe.  Soy uno de los receptores que permiten menos bases robadas en juegos de nueve entradas”.

Alden, ¿alguna vez te presionaron diciéndote que si no bateabas ibas al banco?

“Nunca, yo hacía mi trabajo y cuando los managers disponían me daban juego”.

Tengo entendido que fuiste un estricto disciplinado en Series Nacionales.

“En Series Nacionales nunca me expulsaron, pero sí en una Liga de Desarrollo y no estaba ni jugando. No me acuerdo bien como fue la cosa, pero creo que le gritaron algo al árbitro de primera base desde el banco y al yo tener un abrigo blanco me cogió de referencia. Siempre fui muy disciplinado”.

¿Con qué lanzador te sentiste más cómodo?

“Con todos los de mi época y ellos se sentían bien conmigo igual. Te puedo citar a Francisley, Osbeck, Deinys, Montieht, Yamel Guevara, mi hermano Yadel Marti, Arleys y Odrisamer”.

A pesar de no ser un cátcher bateador, el batazo más importante de tu vida fue…

“El cuadrangular que le di a Osmel Cintra en un estadio Latinoamericano a full, durante el play off contra Santiago de Cuba en el 2007. Me tiró siete sliders seguidos y le di ese batazo por el jardín izquierdo. Por la casa tengo ese juego grabado”.

 Me decías que tu era se acabó en 2009 bajo la dirección de Germán Mesa

“Fue el último año que jugué. No estoy acostumbrado a perder y además, Germán me mandó para los Metros, cuando no había en la Habana tres receptores mejores que yo en ese momento. Sinceramente eso me chocó, pero también había nacido mi hija y pasaba mucho tiempo lejos de la familia. Por todo eso me retiré. Me dolió que mi hija no me pudo ver a jugar en el Latino”.

¿Cuándo marchas de Cuba y cómo?

“Desde finales de 2010 empecé a viajar a México, iba y venía. El 25 de agosto de 2016 me mudé con mi esposa y mi hija a Las Vegas. Si hubiese venido más joven, a lo mejor le hubiese fajado al béisbol de forma organizada, pero ya no. Después de mi retiro y cuando comienzo a ir a México hice de todo un poco, al punto de que hasta administré el mercado Los Mangos en el Casino Deportivo”.

¿Desde tu salida del beisbol en 2009 no le has hecho más swing a la pelota?

“Oficial no. Pero he jugado mis partidos con los socios. Aquí estamos planificando un juego con Yasser Gómez, Yadel Martí y todos los que estamos aquí. Pero sucede que vivimos en lugares distintos”.

¿En el presente a qué te dedicas?

“Ahora estoy trabajando en El Venecia, un hotel de aquí de Las Vegas, en las salas de convenciones, montando todas las cosas para los shows. Tengo adoración con mi niña Paola, pero quiero buscar otro a ver si me sale pelotero”.

Oscar Mesa…

“Mi hermano es un salvaje, batea a las dos manos. El vive en Miami y juega a veces con los Joppler Blaster”.

¿Cada qué tiempo vienes?

“Bueno hermano, ahora estaré un tiempo sin ir hasta adoptar la residencia. Pero en cuanto la alcancé, voy allá a ver a los puros y a la familia”. (David Diaz)

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8 Comments

  • ¿Lo mandaron o lo mandó Germán Mesa?

  • Fernando Abascal

    Yo vi nacer a Alden en mi calle Jardín del reparto Villanueva como vecino y como pelotero, este muchacho era pura adrenalina jugando lo que fuera pero con guante en mano era muy bueno, astuto y decidido. Lo vi crecer como receptor y siempre fue y será un referente en el béisbol cubano. Muchas emociones que nos brindó en su carrera y porsu amistad y su entrega al béisbol le tendré siempre en muy alta estima.

  • victor ramos

    en ee.uu. hubiera bateado .190.

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