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Alain Tandrón: “Me gustaría ayudar y aportar porque Cuba es mi tierra”

“El año pasado fuimos al Campeonato Mundial juvenil en Bulgaria por una medalla de cualquier color y agarramos bronce, pero por nuestra mente nunca pasó la idea de tener una campeona del mundo.Todo se fue dando poco a poco y nos miramos mi atleta y yo con la ilusión de que llegara ese título. Avanzó entre las 16 mejores, luego clasificó a cuartos de final, después se metió en semis y sin darnos cuenta estaba discutiendo el oroooooooo.

“Ganaba mi discípula 8 a 3, pensamos que ya era campeona, pero al segundo se vira la tortilla y la griega coge ventaja de 14 a 13, no podía ser. Pienso que se nos iba la gloria. Pero me digo para dentro y para fuera que ese tenía que ser nuestro día y mi alumna empata a 14. En un santiamén 15-14 la pizarra, ganamos, ganamos… te lo cuento y me salen lágrimas, qué emoción, se había logrado la primera corona mundial juvenil para México”, con toda esa elevada dosis de dramaturgia narra el cubano Alain Tandrón el título del orbe de su pupila Natalia Botello en 2017.

Puede que Alain no sea muy conocido en el espectro deportivo cubano, pero este villaclareño, nacido el 23 de febrero de 1972 en Sagua la Grande, desde el 2008 llegó a México gracias a un convenio mediado por Cubadeportes, pero en 2012 logró la naturalización y hace diez años trabaja a camisa quitada con la esgrima mexicana, particularmente en el estado de Baja California.

Hace poco le fue otorgado el Premio Estatal del Deporte como mejor entrenador, que recompensa una faena fructífera con las esgrimistas aztecas en categorías inferiores, a las cuales ha conducido a podios universales en las categorías de cadete y juvenil, además de brillantes desempeños en Copas del Mundo y otros certámenes prestigiosos, sin obviar que algunas de sus alumnas ya han debutado en Juegos Olímpicos. Cuando le pregunto si está dispuesto algún día a ofrecer sus valiosas enseñanzas a los tiradores cubanos, responde un touché: “sabes algo, me gustaría ayudar y aportar porque Cuba es mi tierra y soy quien soy por mi Cuba bella”.

¿Cómo llegas a la esgrima, pues tengo entendido que transitaste por varios deportes…?

“Pasé a vivir a Santa Clara luego del fallecimiento de mi madre como a los dos años, y allí practiqué de todo. Pero mi padre era profesor de baloncesto y mi madrastra de esgrima. Al ella tener gran conocimiento de este deporte, prácticamente me obligó a apuntarme en esgrima, la cual no me llamaba la atención. Unos años después,  por el trabajo de mis padres, nos mudamos a Trinidad, Sancti Spíritus, y cuando comenzó la EIDE de esa provincia, empecé nuevamente la práctica de la esgrima y entonces me enamoré.

“Fui campeón nacional categoría infantil individual y por equipos también, obtuve bronce en el juvenil, finalista en dos o tres campeonatos de primera categoría. También integré a la ESPA nacional y alcancé el quinto lugar en el Clasificatorio de México 1987 para el Campeonato Mundial de cadetes, al que no fui por falta de presupuesto. Estuve en cuatro Copas del Mundo Villa de La Habana y en torneos en países socialistas, siempre empuñando el florete”.

¿Cuándo decides dejar tu vida como deportista?

“Empiezo a estudiar mi carrera universitaria en Sancti Spíritus por el curso para atletas, pero en tercer año ya no entrené más y empecé como alumno ayudante en la EIDE espirituana. Eso fue aproximadamente en 1993”.

¿Por qué dejas de entrenar?

“Ya se me hacía pesado el ritmo de estudio y entrenamiento y veía que los otros atletas me empezaban a ganar y dije «bueno, creo que hasta aquí». Entonces me centré en ponerle ganas a mi carrera y tratar de ser entrenador de esgrima. Como te decía, dejo de ser atleta activo en 1993, siempre me mantuve vinculado a la esgrima y luego me proponen ser responsable de un equipo de florete de hombres y comencé al frente de atletas, pero en esa ocasión sin sueldo.

“Al graduarme agarro los equipos de florete femenil de todas las categorías desde infantiles hasta juveniles y en ese primer año alcanzo mi primera medalla de oro, no la olvido, con una excelentísima atleta zurda de Trinidad. Lógicamente, le trasmitía a mis atletas la intensidad con que yo vivía y disfrutaba la esgrima, lo que me sirvió para ganar muchas medallas tanto en el femenil y varonil.

“A la par de mi trabajo como entrenador me formé como árbitro FIE de las tres armas y desde 1998 participé en Campeonatos Mundiales juveniles y de mayores, Copas del Mundo,  los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007, entre otros torneos internacionales. También inicié el sable femenino en mi provincia, pero sin dejar mi arma que es el florete y ya en 2008 llego a Tijuana, México. Ya son 21 años de experiencia como preparador”.

¿Llegaste a México, como tantos otros cubanos, por la vía de Cubadeportes?

“Efectivamente, al estado de Baja California. Me nacionalicé mexicano hace cinco años y decidí salir del contrato con Cubadeportes por razones muy personales, creía que me iría bien en mi trabajo y que el futuro sería muy promisorio y veía en ese futuro muchas oportunidades que podía darle a mis hijos. No porque me encuentre viviendo aquí y haya dado ese paso, he dejado de ser lo que soy, 100 por ciento cubano y eso siempre lo transmito a mis dos hijos”.

Coméntame el secreto de tus grandes logros para la esgrima mexicana, en particular para el estado de Baja California….

“Creo, primero que todo,  que estamos en un gran estado donde todas las autoridades apuestan por este programa y porque los jóvenes, haciendo deporte, salgan de las calles. Segundo,  mi formación y nuestra sangre agresiva para vivir y sentir el deporte que se la transmitimos a nuestros atletas, todo eso nos ha ayudado a tener los logros positivos. Además de la disciplina, la voluntad y el trabajo duro”.

Brevemente háblame de tus mejores atletas hasta el momento, las que han tocado ya la elite de este deporte en sus respectivas categorías…

“Tenemos un excelente grupo de atletas con grandes aspiraciones en cuanto a logros deportivos. Esperamos mucho de ellos, pero los que ya han destacado son la floretista Lydia Casillas, plata y oro en la Copa del Mundo juvenil y siete años campeona nacional consecutiva de México; también la sablista Tania Arrayales, campeona nacional invicta, número uno del mundo categoría juvenil el año pasado y ganadora de varias Copas del Mundo junior y olímpica en Río de Janeiro.

“Además están la sablista Julieta Toledo, campeona mundial de cadetes, octavo lugar de los Juegos Olímpicos de la juventud, con experiencia en la cita estival pasada, bronce por equipos en el Mundial juvenil de Bulgaria y titular panamericana en La Habana y Natalia Botello, varias veces campeona nacional, quinto puesto universal en 2016 con solo 13 años y campeona del mundo juvenil, la primera en la historia de la esgrima mexicana. Todos esos rendimientos han sido frutos de un gran sacrificio y de la cooperación de nuestros compañeros del estado, la Federación, el Instituto”.

Eres especialista en florete, pero tus mejores resultados han sido en sable, ¿cómo me explicas eso?

“Es que creo que el florete me ayuda mucho, pero más el conocimiento que tengo del arbitraje, que lo combino y creo acciones tácticas que en momentos marcan la diferencia.”

¿Y el arbitraje en qué lado de tu vida lo has dejado?

“Cuando me quedé por mi cuenta no pude trabajar más de árbitro hasta hace unos tres años que Cuba me liberó y actualmente sigo pero por México”.

¿Cuán difícil se te hace a ti, que eres un gran conocer de la esgrima y árbitro internacional, cuando estás como entrenador y notas que pudo existir alguna injusticia por parte de un árbitro con una de tus alumnas?

“Eso pasó hace poco, que estábamos en una competición nacional. Me frustré mucho al ver esas actitudes y sabiendo que están mal, les reclamé a los árbitros lo que no puedes imaginarte, hasta me han sacado de varios torneos. Pero siempre les transmito a mis atletas que no se pierde por el árbitro, si no por errores nuestros que pudimos corregir”.

¿Qué importancia tiene para ti el Premio Estatal del Deporte como mejor entrenador que obtuviste hace poco?

“Es el resultado del trabajo duro de más de 20 años, eso te lo aseguro… y un compromiso para seguir dándolo por otros 20 años más, porque es muy gratificante ver que nuestros atletas también salen premiados con esta distinción. A mis hijos les digo que hay que seguir por más y

más y siempre conmigo van mis raíces, mi cubanía, porque esté donde esté, entre todas las cosas, agradezco la educación y el aprendizaje de Cuba”.

Dime de tu familia y de quiénes han sido tu inspiración para lograr lo que has hecho.

“El paso más difícil en mi vida fue el que te platiqué anteriormente, el de abandonar mi tierra y claro, mi linda familia y grandes amigos. Pero mi familia ha sido mi inspiración, trabajar duro para que pudieran estar a mi lado, tengo dos hijos que nacieron en Cuba, uno de 15 y el otro de 12 que juegan béisbol. Claro, con sangre cubana que otra cosa pueden hacer y mira que lo hacen bien. El más chico ha participado en dos Campeonatos Mundiales de Pony League de menores de 9 y 12 años. El mayor ha llamado la atención de algunos scouts de la Liga Mexicana, pero todo paso a paso y el eje fundamental en mi familia, mi esposa y madre de mis niños, quien es Licenciada en Educación, especialidad en Física y trabaja en la Universidad”. (Pedro Villavicencio)

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