Béisbol Cubano

Adolfo Borrell: “Mi retiro fue la cosa más injusta que sentí”

Por DAVID DÍAZ

Recordado por su destacada defensa y por ser uno de los integrantes de aquellos equipos de Las Villas en las Series Selectivas de mediados de la década del 70 e inicios del 80 del pasado siglo, Adolfo Borrell Álvarez (13 de julio de 1953) poseyó numerosos momentos gratos durante sus 13 Series Nacionales, pero su nombre no tuvo espacio en la principal selección nacional cubana, debido a la constelación de estrellas que existían en aquel momento, como él mismo reconoce.

No obstante, el cienfueguero caminó con acierto en su bregar por el beisbol cubano, que nunca desestima, a pesar de estar radicado desde hace algunos años en Italia, país con el que tiene lazos desde 1992. Se inició primeramente en atletismo y otros deportes, pero siempre jugó beisbol en su barrio. Luego comenzó con Juan Yeros en el estadio Luis Pérez Lozano. Siempre le gustó el campo corto y admiraba mucho a Juan Emilio Pacheco, puestenía una constitución física muy parecida a la de él. Tras una breve presentación, Borrell conversó algunos puntos de su vida deportiva con Cronodeportes.

¿Cómo recuerdas tu primer evento internacional, aquel Campeonato Mundial juvenil de 1970 en Maracaibo, donde coincidiste con muchos nombres que luego harían historia en nuestra pelota?

“El director era Mayito Salas, el coach de tercera Arnaldo Raxach y de primera Argüelles. Para mí fue un honor compartir con muchas estrellas de ese equipo y después en Series Nacionales, ya sea en el mismo conjunto, por ejemplo con Alberto Martínez, Sergio “Noche” Oscura Ferrer y de contrario con Pedro Medina, Navaja González, Alfonso Urquiola. Fui utility de cuadro, pues como te dije, ese elenco estaba lleno de grandes jugadores y mayormente salía a correr en busca de velocidad. El segundo Mundial que iba a participar se suspendió y yo era titular”.

Muy fresco de esa experiencia mundialista llegas a las Series Nacionales con Azucareros, un equipo igualmente cuajado de estrellas…

“Comenzar en la pelota cubana con ese equipo fue algo muy grande y sobre todo a los 18 años,después de terminar los juveniles. Inicié en la temporada 1971-72 con ese conjunto muy aguerrido”.

…y estaba al frente en aquel momento el controversial Servio Borges.

“Servio llegó graduado del Fajardo con la revolución del beisbol, sabía poco del juego, pero tenía al gran Natilla Jiménez al lado y fue aprendiendo. Aplicó una disciplina fuerte en ese equipo de Azucareros, en el que había figuras muy importantes”.

Me hablas de Pedro Jova como alguien con quien tienes una muy fuerte amistad…

“Somos como hermanos,fíjate que hicimos combinaciones muchísimas veces en segunda base y en el campo corto y cuando él quiso retirarse por primera vez yo le dije que no. Además, estuvimos en algunos equipos jugando en eventos internacionales y también como entrenadores en Italia”.

Sé que 1978 tiene una importancia muy grande en tu carrera deportiva.

“En ese año viví un inolvidable campeonato, con ese grande equipo de Las Villas, bateo contra pitcheo. Recuerdo que se decidió a fuerza de jonrones y final de película. Bases llenas por Pinar del Río y bateando Fernando Hernández,  yo dije por donde salga el rolling debe ser doble play, conteo de 3 y 2, rolling por “Cheo” Rodríguez en tercera, tiró a segunda y yo devolví a Muñoz en primera y se terminó el juego con Fidel en las gradas.

“El difunto árbitro Montesinos me dijo que cómo iba a terminar el juego con una obstrucción y yo le dije que no tuvo valor en señalarla, porque el corredor, cuando realicé el tiro, me golpeó en la cara. Jugué con Azucareros, un gran equipo -pero no fui titular cuando ganaron el campeonato-con Arroceros, Cienfuegos,  mi ciudad natal, y la gran selección de Las Villas,con quien sí me proclamé campeón. Creo que fui una inspiración para el equipo, ya que cuando los estelares no bateaban, abríamos Alberto Martínez y yo, y éramos productivos.

“El peor recuerdo que tengo mientras jugaba pelota en Cuba es cuando perdimos contra la Habana en el Sandino. Ese día el Brujo Rivero estaba que cortaba y yo fui el primero en ser víctima de sus ponches”.

Te retiras en un momento en el que podías seguir aportando a tu equipo…

“Mi retiro fue la cosa más injusta que sentí y uno de los grandes errores que se cometieron en Cuba. Solamente tenía 28 años, me obligaron casi, pero guardo un bello recuerdo porque el homenaje me lo hicieron en un juego de la Serie Selectiva entre Las Villas y Ciudad Habana. Lanzó uno de sus últimos juegos en Cuba el reglano René Arocha y se retiraba ese día junto conmigo Agustín Marquetti.

“Ese juego fue en Cienfuegos, no te digo lo que me regalaron porque me da vergüenza, pero lo mejor fueron mis amistades y la afición que allí estaba presente reconociendo mi trayectoria. Creo que se fue injusto conmigo porque podía dar más y había ganado en experiencia. También tuve una Serie Provincial fenomenal y no me llevaron a la preselección y dijeron que querían hacer cambios. Por cierto, a mí no me dijeron nada”.

Debido a los buenísimos jugadores que había en el equipo Cuba, tuviste tus oportunidades con otras selecciones en eventos internacionales.

“Como te dije, asistí a un Mundial juvenil y el otro se suspendió. También conformé equipos menores de 23 años a topes en México y Perú y otros llamados equipos B, donde los viajes muchas veces se suspendían. El conjunto nacional principal estaba lleno de estrellas. Como entrenador fui con el equipo de Las Villas a México y en una ocasión no quise ir a Costa Rica, porque Servio Borges no me llamó al equipo y quería que jugara la Liga de Desarrollo. Se enamoró de un jugador más corpulento, Carlos García, que por cierto bateó.143”.

Luego de tu retiro, en 1987, a qué te dedicaste…

“Comencé a trabajar en áreas del municipio de Cienfuegos, luego pasé a la ESPA provincial y en ocasiones prestaba servicios en la EIDE. Posteriormente me traslado a la Academia Provincial y comencé a formar los equipos de Cienfuegos para la Serie Nacional”.

De Italia nunca te has podido desprender…

“Mi primera vez fue en 1992 en la Sociedad Rosemar, gracias a un convenio con Cubadeportes. Luego estuve ocho años en Cuba y regreso a Livorno en el 2000 y 2005,  siempre contratado por Cubadeportes, y trabajo con la Sociedad y con la Federación Italiana, preparo el equipo nacional para los Juegos Olímpicos y a otros elencos de categorías menores. Igualmente laboré en la formación de entrenadores impartiendo  cursos y en la concentración de niños en los campos federales. En 2008 me casé con una italiana en la ciudad de Arezzo.

“En el presente soy el entrenador de un equipo Sub 15 y de los mayores en una serie llamada C, de un nivel bajo. En 2011 gané el Campeonato Italiano en la Serie A, siempre aquí en Arezzo”.

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